viernes, septiembre 29, 2006

Adoro este blog, por Dios como adoro este blog. Añoro dedicarle horas y horas y horas y horas...


Sé que voy a gastar en eso muucho tiempo de mi vida... tal vez mucho más que a muchas cosas.


Otra cosa que sé que voy a hacer es mi sistema de programación, pero eso es otra cosa.


Y mi novela, que tal vez la escriba... en un blog. ¿El Kresingalvük, por qué no?


Tooooodo puede ser. Especialmente lo bello.


¿Qué es lo bello?

Posten in midmorgen

Nuevamente, escribo para no quedarme dormido. Por hoy trabajé "más que suficiente", eso es porque yo considero mi trabajo un poco a destajo y francamente, el mío rinde bastante más que el de otros. Pero no es el asunto: el asunto es que me estoy quedando dormido y eso no es de ningún provecho para nadie, ni aquí ni en Google Inc. Y dicho sea de paso, todos están almorzando menos yo :(, que soy el pobrecito pasante, así que mejor me tomo un recreo para recuperar fuerzas.


Bueno, hasta recién estaba programando algo muy interesante, lo que vendría a ser mi primer "aplicación Web" escrita en un lenguaje de programación dedicado a la Web llamado PHP. Quiero que hoy me entiendan cuando digo lo que quiero decir, así que voy a a explicar bastante. Una aplicación Web es como un programa normal pero que corre bajo el navegador. Todos han oído hablar de un "servidor" y que "el servidor está caído": pues bien, el servidor tiene, entre tantas de sus funciones, la capacidad de interpretar lenguajes especiales de programación que le permiten crear código HTML y así mandar páginas Web al usuario de acuerdo a lo que se quiere hacer. HTML es el código en el cual las páginas Web se "describen", y de ese código (junto con otros dos, el CSS y el JavaScript) se componen las páginas Web reales, las que ven todos los días. Dado que ese código es distintamente interpretado entre un navegador y otro se producen las diferencias que hacen que algo que se ve excelente con Firefox se vea no-tan-bien en Internet Explorer.


Yo estoy programando PHP. Estoy programando una "aplicación". En este caso, es un software que permite mandar expedientes, memorándums internos de la facultad, de un departamento a otro, para agilizar la burocracia. En realidad eso es lo que ya está hecho, yo estoy haciendo otro que sirve para otra cosa aunque no me dijeron para qué. :P


Por lo demás, la vida acá en la facultad es interesante. Tengo muchas PCs a mi disposición, con Windows, Linux... y muuchos programas para programar y para hacer diseño gráfico :) . Al respecto de eso, yo estoy incorporando diseño gráfico aquí donde no lo había: es típico de lo estatal y asociado al estado tener una fea imagen, cuando eso es verdaderamente innecesario. Ahora quiero mejorarlo. Ver cosas bonitas todos los días nos hace más felices, y quiero hacer más felices a los usuarios de mi sistema.


Lo único verdaderamente inconveniente de este lugar es que el internet anda patéticamente mal. No les exagero, aunque no me crean fácilmente, si les digo que toda la facultad de Ingeniería tiene tanto ancho de banda como cualquiera de ustedes, o menos. Es verdad: el servicio de Banda Ancha por estos lares es malísimo, y cualquiera tiene más en Buenos Aires en estos días. ¡¡¡¡¡En casa en BsAs tengo más que la facultad entera!!!!!


También es gracioso que tenemos PCs normales funcionando como servidores. El otro día reventó una, pobre... no están diseñadas para eso, verdaderamente...


En fin, eso es mi día. Estoy leyendo al Dalai Lama también, y el I Ching me habló de mengua renovadora. Por cierto que es muy a propósito de mi momento en la vida. Tengo ganas de hacer aikido, probablemente lo haga pero voy a tener que solucionar algunos problemas antes.


Ahora, ¿a seguir trabajando? No... me da cosa. Sigo con sueño en realidad, y siento que aún no escribí lo que tanto ansiaba escribir. El verdadero post, el magnífico post, está en mi computadora y me olvidé de grabarlo en CD, por lo que lo voy a llevar más tarde cuando pueda grabarlo. Pero ahora no quiero o no puedo escribir de verdad.


Eso también es una maldición. Pero me liberé de mucha opresiva obsesión, así que no me resulta tan terriblemente doloroso soportar eso.


Lo más molesto estos días parece ser sin duda la dueña de la pensión, que tras su máscara de bautista santa es muy bruja. Quiere que limpie en media hora una cosa que me va a tomar fácil 4 horas arreglar... mi pieza. Sigo siendo un pequeño desorden viviente, para quienes vieron mi casa en horas intranquilas :$...


Aghh, no me quiero despedir... buaahh...


Adios...

martes, septiembre 26, 2006

Hace unos momentos, cuando vine a escribir, pensé en escribir literalmente para no quedarme dormido. Hace mucho que no sufría un ataque de sueño de esta magnitud, pero un poco de mate y sobre todo algo de movimiento y actividad lo han disipado ¡por suerte!


Ahora sí, y mientras no me agarre otra vez ese sueño descomunal... a seguir trabajando.

domingo, septiembre 24, 2006

Sensaciones

Después de todo, era verdad: las sensaciones son sólo sensaciones. No se trata de que estén o no justificadas, de que haya o no causa, de que la causa sea esta o tal otra. Se trata de las sensaciones en sí, del sentir, y de lo que ellas significan.


Por ejemplo, el miedo; ¿qué es el miedo? ¿Alguien sabe qué es lo que verdaderamente provoca el miedo? Usualmente se dice o se supone que el miedo es morir: que el miedo es a morir. Entonces, se supone que el miedo es la sensación de desesperación causada o referida a la Muerte. Esto es hasta incoherente: el miedo es una sensación de vivos, y los vivos no han probado la Muerte. La muerte no puede ser causa de nada en ellos.


El miedo es, ante todo, miedo. Se define por sí mismo en tanto reconocemos algo como miedo. Pero, ¿qué, entonces, es el motivo que nos lleva a temer? Nada en particular: aquello que nos parece temible. Aquello que está asociado con el miedo, aquello que creemos que nos debe dar miedo. Aquello que tal vez incluso nos han enseñado o hemos aprendido por cuenta propia que debemos temer. No importa el origen. Hay personas que enfrentan la Muerte, el peor de los males piensan unos, sin resabio de temor. Y algunos piensan que esto es por Locura, por incapacidad de ver la Realidad tal como es, diciendo entonces que la Realidad de quien va a morir es por definición terrorífica. Llaman locos a todos aquellos que creen en esperanza más allá de la Muerte, y que por tanto no la temen. Bien, el temor puede desaparecer por lo que llamáramos "Locura", pero sea como sea, el temor en sí a desaparecido. No era tan inevitable como preconizaba ser. Resultó ser abatible, descartable - añadido.


¿Qué es el temor entonces? No hemos hallado una respuesta, ni la hallaremos de esta manera. ¿Acaso el temor tiene realmente causas? Si nosotros podemos decir que tememos y qué no; si el hombre puede temer su bien y enfrentar su mal sin reservas de miedo; ¿cómo podemos decir que el miedo está en su causa? "Es lógico que tengas temor" - es más una frase de comprensión y consuelo que estricta verdad. Lo lógico de tener temor es si nuestro temor es de algo que creemos temible. El hecho de creer algo temible ¡lo hace temible! - pero esto no es así porque nosotros seamos todopoderosos y controlemos nuestro temor: es así ¡por la naturaleza misma del temor!



El temor es una sensación - una sensación es el miedo. La sensación no es la Realidad. Es una forma de ella. "Esto o aquello son temibles, maravillosos, amables..." pero eso es nada más que un aspecto de "esto o aquello". "Esto o aquello" son algo más que temibles o amables o lo que sea que nos produzcan según nuestros juicios: esto o aquello son en sí lo que son. Los juicios proceden de un agregado, nuestra mente: y si proceden, viven, nacen y mueren en nuestra mente, es nuestra mente la que los crea, la que los mantiene, la que los ama o los destruye. Y no porque la mente sea todopoderosa y alcance con sus construcciones a los objetos: sino porque los objetos mentales, los sentimientos, viven en la mente, y la mente tiene dominio sobre sí misma.


También la alegría es una sensación, y nada más que una sensación; cuando digo nada más, quiero decir "no es un objeto". No es algo externo, algo que viene a nosotros; ni tampoco es algo que sale de nosotros. Es algo que nace, crece, se reproduce y muere adentro nuestro, porque allí es el único lugar donde puede vivir. Cuando sale de nosotros, necesita de ángeles - mensajeros - que las cuiden, y aún así rara vez llegan bien a destino. Hemos creado muchos caminos para hacerlo, muchos ductos por los que vuelan los ángeles diciendo nuestras sensaciones: como las palabras habladas, gestos, letras, imágenes. Pero todas esas sensaciones siguen viviendo en el interior de la Mente, de cada una de las mentes. Y no provienen de afuera: son internas.


¿Por qué, entonces, no sentir siempre alegría? Es la que, entre todas las sensaciones, preferimos; y yo suelo decir que vivo para ser feliz: o que eso es lo que quiero alcanzar en la vida. ¿Por qué no soy feliz, entonces, si la felicidad es sólo una sensación, en el sentido de que vive en mi mente, de que la creo yo? He descubierto que muchas veces no quiero crear esa felicidad, ni creo en absoluto en ella.



Odio esa paz ficticia que me creo cuando creo que la merezco a modo de "descanso". Odio esa paz cuando la sensación que me domina es estar cansado, agotado de la Realidad, sin saber porqué, buscando, todo el tiempo buscando, justificación. Y la verdad es que yerro en el lugar donde voy a buscar la justificación, porque el motivo que llama a buscarla, es la excusa, el miedo, ¡la huida! "El exilio" lo llamo cuando huí: el exilio al que me ha condenado mi propia alma. ¿Por qué? Esto es, lo más asombroso de todo:


Porque sí.



Pero... sí, pero puedo elegir.


Aún tengo vida.


Aún tengo alma.


Aún tengo fé.


Aún tengo esperanza.



Voy a ser feliz.


Soy libre.

miércoles, septiembre 20, 2006

Inevitabilidad del Devenir

Escrito en la pensión


Marx y Smith (los economistas opuestos de la generación "moderna") tenían ambos razón. Smith, ideólogo central del capitalismo, decía que, ante la situación de que los dueños del dinero (llamados capitalistas) debían actuar con él y podían hacerlo a su antojo, el resultado de todas las interacciones de los capitalistas con sus propósitos "egoístas" - llamados así porque eran decisiones en las que tenían poder absoluto - se equilibrarían mutuamente y así el mercado encontraría un equilibrio que produciría todos los aumentos de riqueza y la movilidad social ascendente que todo teórico social considera deseable. Llamaba al principio por el cual tal equilibrio iba a llegar la "Mano Invisible", concepto terriblemente místico que parece justificar la existencia de una "religión capitalista" donde dicha Mano es el Dios Regulador del Mercado, cuya mágica voluntad opera inspirando por obra y gracia del capricho las mentes de los capitalistas hacia el bien común.


Marx sostenía que no. Después de lo escrito anteriormente - y para cualquiera que conozca las consecuencias históricas del liberalismo - queda claro que la tesis liberal de Smith tiene poco fundamento y, aunque muchos de sus propósitos y sentidos (¡incluso su fé!) fueran nobles y bellos, las consecuencias de esa voluntaria ceguera - ¡Dejemos hacer, total todo se va a arreglar solo! - no pueden ser las que Smith prometía. Marx decía que el capitalista - al que demonizó, lo cual es un error como toda demonización - en su capricho, iba a acumular y estancar el capital, desbalanceando el mercado hasta que quedara en manos de unos pocos con poder hiperricos y la masa del pueblo muriera de hambre, y finalmente el sistema no aguantara más y se produciría la revolución natural que llamaba "lucha de clases". Creía en un complejo sistema histórico basado en la lucha de clases, que se repetiría muchas veces hasta que finalmente se implantaría naturalmente el sistema que él consideraba ideal (en parte por ser opuesto al capitalista): el comunismo.




Nótese ahora lo que nunca se tiene en cuenta: los numerosísimos puntos en común entre Marx y Smith.


Para empezar, notemos lo obvio: ambos eran economistas. Sus teorías eran socio-políticas, pero la base de la que partían para la especulación era la economía. Eso hace que no sean tan distintos como se cree, porque en definitiva también para Marx lo más importante era el dinero. Después de todo, Marx llegó a afirmar que todo era una superestructura del dinero - es decir, algo endeble que variaba conforme variaba la situación económica.


Sin embargo, hay otro en punto en común que mucho más a menudo pasa desapercibido: el idealismo. Smith era claramente un idealista: su confianza ciega en la "Mano Invisible" es más que prueba de ello; y lo mismo cabe decir del sueño de Marx sobre el paraíso comunista. Pero, más aún: ¿de dónde brota ese idealismo? Tanto Marx como Smith tenían una profunda fé en algo invariable, fuera como Smith creía hacia una pronta regulación de los mercados o, como Marx creía, en una laaarga oscilación que acabaría en equilibrio: y eso invariable es el Devenir. Lo que inevitablemente vendrá; lo que, por la misma naturaleza de la Realidad, acabará por ser consecuencia de las causas actuales.




En 1930 la Bolsa de Nueva York cayó estrepitosamente y destruyó la economía mundial en cuestión de días: fue el fracaso del primer liberalismo. Los capitalistas sostenían en el mercado una situación que no reflejaba la realidad empobrecida, y se produjo (como Marx aseguraba que iba a suceder) una superproducción de mercancías que no hallaban demanda, bajando los precios y dejando las industrias en bancarrota. La ilusión se mantuvo hasta que un día el espejo golpeó contra el piso y se hizo añicos: ese día se desplomó la Bolsa como una bolsa de papas.


¡Pero! ¿No es esa acaso la acción de la "Mano Invisible" indicandole a los capitalistas que estaban haciendo las cosas mal? Lejos está de haber sido el fin del capitalismo: por el contrario, en los años posteriores las teorías sufrieron muchas enmiendas y el mundo occidental reflotó y el liberalismo (aunque bajo nuevas sutiles formas) continuó. Al mismo tiempo: ¿no sería un mercado equilibrado donde todos los actores sociales tuvieran participación un comunismo? Quiero decir: si todas las personas tuvieran igual oportunidad y fueran ricas, a pesar de ser el sistema un capitalismo se parecería más a la anarquía utópica, donde los individuos se autoregulan en la persecución del bien común.


Las teorías modernas de economía, particularmente sé de la existencia de una tesis matemática sobre eso, dicen que no es con el capricho del capitalista que el mercado alcanzará el equilibrio sino a través del capricho más la conciencia del bien común. Es entonces la búsqueda sumada del bien propio y el ajeno la que da el bien común: lo que yo llamaría la búsqueda del bien Absoluto. Es decir, del Bien.


Porque ¿desde cuando es "bien" si es "mal" para el yo? ¿Por qué esa antigua y tan ridícula separación entre el yo y el mundo? El yo es parte del mundo y también el mundo es parte del yo: hacerse bien a sí mismo es hacerle bien al mundo, y también al revés. ¿Qué ventaja sacaría alguien de hacerse "bien a sí mismo" si perjudica a los demás? Antes se pensaría que saca ventaja: pero no, pues cuando el Todo colapse, él también colapsará, porque, desde luego, es parte del Todo. Y si alguien colapsa: ¿no obliga a los demás a llenar su agujero? ¿Qué bien aporta al mundo que el yo colapse?


Marx y Smith decían lo mismo. La diferencia está en una cuestión de tiempos, de interpretación y - más que cualquier otra - el problema político-ideológico de defender una postura.




Porque desde tiempos inmemoriales existe una forma de ver el mundo, tan absurda como real "vamos los rojos, porque si sos azul te matamos" y del otro lado "mueran los salvajes rojos". Pero, nuevamente: no por estar en tribunas distinta gritándose con las venas agitándose en la sien mientras algunos exhaltados se matan en la arena... no por estar haciendo eso quiere decir que estén diciendo cosas distintas.

Bueno, vuelvo a escribir

¿Por qué no? No tengo nada que hacer ni decir, sólo desaparecer: desaparecer en un negro abismo de nada que no sé donde existe. No sé que me pasa, no tengo ni la menor idea, pero no lo quiero, ¡¡nunca lo quise!! y nunca lo querré. ¿Quién me liberará de esto? ¿Quién llenará de nuevo mi copa?


Perdido, perdido para los desterrados, el Edén, ¡la paz! Perdidas las alturas que salen de este repugnante valle de enfermedad. Perdido el camino que se abre paso como una senda de pureza, por el mar y sobre él, ¡¡hasta el camino recto!!


Un camino recto, y más allá un rápido amanecer en costas blancas... ¡¡seáme devuelto mi Sueño!!

¿¿Sí, vale la pena?? Mirá vos, yo hubiera apostado que no: aunque siempre supe que sí. ¿Quién te lo dijo? Ahhh, una imagen en la iglesia, una imagen; ¿de piedra no?


No, no de piedra, no soy tonto: ya sé que es de terracota. No, no tiene nada que ver. Hay paz, ¡Habrá paz! Y eso no tiene que ver con las imágenes del mundo.


BASTAA

miércoles, septiembre 13, 2006

Padre Rico Padre Pobre

"Un día, en el año 1996, uno de mis hijos volvió desilusionado del colegio. Estaba aburrido y cansado de estudiar. "¿Por qué tengo que pasar tanto tiempo estudiando temas que jamás voy a utilizar en mi vida real?" protestó.


Respondí sin pensar, "porque si no logras buenas calificaciones, no vas a ingresar a la universidad".


"Más allá de que vaya o no a la universidad, yo voy a ser rico", replicó.


"Si no completas tus estudios universitarios, no podrás conseguir un buen empleo", respondí con una ligera sensación de pánico y preocupación maternal. "Y sin un buen empleo, ¿cómo planeas hacerte rico?"


Mi hijo rió desdeñoso y sacudió su cabeza lentamente con cierto aburrimiento. Anteriormente, ya habíamos sostenido muchas veces esta conversación. El bajó la cabeza y puso sus ojos en blanco. Mis palabras de sabiduría materna estaban cayendo en oídos sordos una vez más.


Si bien era inteligente y determinado, siempre había sido un joven educado y respetuoso.

"Mami" empezó. Había llegado mi turno de recibir una lección. "¡Ponte al día! Mira a tu alrededor; las personas más ricas no se hicieron ricas a causa de su educación. Mira a Michael Jordan, o Madonna. Incluso Bill Gates, que abandonó la universidad de Harvard, y fundó Microsoft; él es hoy uno de los hombres más ricos de los Estados Unidos, y está aún en sus 30 años. Hay un lanzador de baseball que gana más de 4 millones de dólares al año aunque su coeficiente mental ha sido etiquetado como `dudoso'“.


Hubo un largo silencio entre los dos. Caí en la cuenta de que le estaba dando a mi hijo el mismo consejo que me habían dado mis padres. El mundo a nuestro alrededor había cambiado, pero el consejo no.


Acceder a una buena educación y lograr calificaciones altas ya no asegura el éxito, y nadie parece haberlo notado, excepto nuestros hijos.


"Mami" continuó, "no quiero trabajar tan arduamente como tú y papá lo hacen. Ustedes ganan mucho dinero, y vivimos en una casa enorme, repleta de `juguetes'. Si sigo tu consejo, acabaré igual que tú, trabajando más y más, tan sólo para pagar más impuestos y acabar endeudado. Ya no existe la seguridad de un empleo; ya he oído todo acerca de reducciones y reajustes empresariales. También sé que los graduados universitarios hoy en día ganan menos de lo que ganabas tú cuando te graduaste. Mira a los doctores. No están ni cerca de ganar tanto dinero como ganaban antes. Sé que no puedo confiar en el Sistema de Seguridad Social o las pensiones de una compañía para mi jubilación. Necesito nuevas respuestas”.


Tenía razón. El necesitaba nuevas respuestas, y yo también. Los consejos de mis padres pueden haber funcionado con personas nacidas antes de 1965, pero pueden resultar desastrosos para aquellos nacidos en este mundo rápidamente cambiante. Ya no le puedo decir simplemente a mis hijos: "Ve a la universidad, obtén buenas calificaciones, y busca un trabajo seguro y permanente."


Descubrí que tenía que buscar nuevas formas para guiar la educación de mis hijos."


Fragmento de la Introducción a Padre Rico Padre Pobre, de Roberto Kiyosaki.

domingo, septiembre 10, 2006

Se me mezclan las músicas!!!

Aquí estoy en un cyber con Natya a dos máquinas de distancia, escribiendo pancho disfrutando el comodísimo teclado. Mientras intento escuchar un poco de Nightwish con videos de YouTube pero está sonando una canción medio espantosa de los Redonditos de Ricota y se me mezcla y no lo soportoo... Extrañaba mucho Nightwish, y hoy pude oir un poco después de tanto tiempo gracias a que... fuimos a las jornadas Tolkien organizadas por el Gwaith i nan en sul (gente del Valle del Viento), el Smial de el Alto Valle de Río Negro y Neuquén. Ahí, claro, pasaron algo de música decente.


Me siento algo triste, o, no sé, algo... ¡añorante! Tengo nostalgia de libertades y sueños que recién ahora estoy... cumpliendo.


No puedo escribir más, me bloqueé, me siento terriblemente mal.


Será mejor que abrace a mi hermosa y sienta esa paz para remediar mi alma pronto.

viernes, septiembre 08, 2006

Magia

- ¿Cómo hiciste para hacer aparecer eso?


- Yo no "hice aparecer" nada. Simplemente estaba allí, y yo lo que hice fue mostrártelo. Yo te lo mostré; si eso te parece "hacer aparecer" es otra cosa.


- Vamos, yo no podría hacer eso.


- Eso es porque creés que no se puede hacer, pero sí. Está, ¿lo ves, verdad?


- Sí, sí, no dije que no. Digo que cómo hiciste, porque la manera no existe. Es imposible.


- Es aparentemente imposible. Aparentemente, nada más.


- ¡Sí, sí! Ya sé: el mundo es una apariencia - se impacientó y sacudió la mano - ¡Pero cómo lo hiciste!


- Es que es verdad que lo otro es apariencia. ¿Hubieras creído que los aviones vuelan si hubieras nacido en la Edad Media?


- ¿Qué importa? Los aviones vuelan. Además no nací en la Edad Media.


- ¿Lo hubieras creído?


- ¡¡Qué se yo si lo hubiera creído o no!! No nací en la Edad Media. ¿Qué tiene que ver? Me estás poniendo nervioso: ¿Cómo mierda hiciste eso? ¡¡¡Decime!!!


- ¿Querés hacerlo?


- Sí, no sé si quiero hacerlo, quiero saber como se hace. Me pone nervioso que se pueda hacer eso. No me gusta que se pueda y no sepa que se puede: me hace pensar que puede aparecer un asesino en mi casa estando las puertas cerradas.


- Esto es una realidad, no un fantasma. No asusta; simplemente es real.


- ¡¡¡Vamos!!! Ponés histérico a cualquiera.


- Yo diría que le muestro a cualquiera su propia histeria - dijo el mago con una sonrisa pícara.


El otro lo abofeteó, aunque sin real fuerza. Entonces se dio vuelta y se fue encolerizado. Antes de que se escapara, el mago sacudió las manos y en ellas apareció una vara. La agitó y todos los cabellos del preguntón se sacudieron y revolotearon a su alrededor. El preguntón frunció el seño y apretó el paso al alejarse, mientras el mago a sus espaldas reía...

lunes, septiembre 04, 2006

El Tarot

El Tarot no es ni fue una herramienta de adivinación si por adivinación se llama a la videncia de hechos distantes por medios sobrenaturales residentes en la baraja misma. En manos de un vidente el mazo es relativamente superficial para alcanzar la profecía y en manos de un durmiente el mazo más mágico será completamente vano. Depende de a que llamemos mancia podremos decir si es o no una de ellas; pero el Tarot es un medio de iluminación del intelecto para guiar por caminos arcanos el razonamiento sobre una materia planteada.


Su funcionamiento está basado en la naturaleza de los símbolos que portan las cartas: la idea es que, ante una situación X, el vidente - llamando así en definitiva a cualquiera que haga uso de razón sin demasiadas barreras manteles y conozca la baraja - echará las cartas y analizará la situación a la luz del punto de vista que le es ofrecido por la combinación de los arcanos de la tirada.


Los arcanos reflejan aspectos importantes de la vida según la filosofía que sirva de trasfondo a la baraja, generalmente la tradición hermética. Así, la aparición de la carta "Muerte" significará, no la muerte, sino que el sentido arcano de la muerte, la entropía, es relevante dentro de los sucesos a analizar.



Sin duda, es importante, interesante y enriquecedor analizar circunstancias a la luz de nuevos puntos de vista, y a ese fin el Tarot ofrece una maravillosa y casi inigualada posibilidad. Es un ejercicio de la imaginación, creatividad y capacidades de análisis y síntesis el resolver las conexiones entre el resultado de una tirada y lo que se deseaba analizar. Expande los límites naturales del análisis la posibilidad de enfocar desde puntos de vista incluso a primera mirada absurdos, y esto es inestimable para el pensador.


Si creemos que además el Destino - con mayúscula - es el que ordena el resultado de las tirada, estamos hechos, pues queda patente el interés e importancia del Tarot. Y también queda claro porque tuvo y tiene tanto valor, y ese valor, contrario a lo que piensan quienes lo observan sin analizar, no se ha perdido ni, al parecer, desaparecerá; a menos que la filosofía misma se pierda.


Siento ganas de pintar un mazo de Tarot...