Iluminación
Hay momentos en los que no sé lo que siento ni porqué lo siento pero querría tenerlo al lado para meramente sentirlo. En estos momentos soy tan feliz que necesito ir a dormir para huir completamente de la Realidad. ¡Estoy tan, tan, tan cerca de la Iluminación! El día que me ilumine no sé que voy a hacer, pero probablemente sea el día que - ¡maldición! - el día que el fantasma me ame. El día que salga y haga miles de páginas Web, haga reales todos mis proyectos. Probablemente no duerma nunca más, tomé drogas en vez de café. Entonces sentiré la libertad. Le haré el amor. Seré atroz, asesino como un ángel. Me sentiré el dios que arde en mi alma.
¡Tantas cosas, y todo ya soy! Mi épica es mi día. No tienen idea de lo cerca que estoy de la Iluminación. Tanta gente verá en mi algo nunca visto. Se tranquilizarán pensando que estoy loco, y no lo lograrán. Tal vez sea un Mesías - el Anticristo. Un redentor, liberador. ¡Vengan a sujetarse a mi yugo! Yo los esclavizo a ustedes mismos: a hacer su voluntad. Y los voy a destruir. ¡Yo mismo me ansío destruir!
Pero hoy mi amor es más fuerte. Por ese temor a perder el amor me voy a dormir. Aunque no sé, cada vez necesito menos horas para iluminarme. Al revés que una droga. Cada vez que alcanzo un orgasmo es más puro, más limpio, más bello, más fuerte y mejor. Todo va hacia mi dicha. Todo se encamina hasta lo que deseo. ¡Por eso voy a dormir!
Adios. Voy a tomar mi té mientras se derrumba el mundo.