El post anterior me orienta de nuevo... Es la verdad universal, y ya llegué a ella en forma definitiva.
Pero hoy tengo una tristeza muy honda, como cada vez que recaigo en la desesperanza, alimentada por la realidad. Hoy pensé "Podría escribir los versos más tristes esta noche..."; de inmediato me di cuenta que además de un robo, era mentira. Yo estoy triste. Tengo ganas de llorar. Pero no escribiría versos tristes, porque el motivo de mi tristeza es bello.
Voy a seguir aguantando, peleando sin esperanzas. Tal vez así me acostumbre, al menos, a pelear. Hay un problema: ni aún en el cielo va a ser mía. Más horriblemente aún que que fuera de otro hombre: nadie va a ser de nadie, vamos a ser como angeles, igual de amigos e indiferentes todos con todos. Así que tal vez en mi lucha por ella gane el cielo. Tal vez viva bien, tal vez alcance cosas que muchos quieren. Pero lo haré por ella, y si algún día me doy cuenta que es realmente imposible, y que ya es tarde, voy a destrozarme.
Me han dicho: "Pensá en otra" ¡Oh, no! Que poco me importan todas las demás, cuando en ella fijé el objetivo de mi vida. No andaría buscando chicas por ahí, porque no las quiero, no las querría, y sería motivo de molestia, no me haría feliz. Además lamentaría no haberme mantenido fiel a Mariana, y temería que esos pecados me hicieran inmerecedor de ella.
Pero ¿Por qué perdí ya las esperanzas? ¿Por qué tu amor es tan caro? Si a nosotros no nos separa ninguna barrera, no sos pricesa no soy plebeyo, no esta prohibido que nos amemos... ¡Por qué! ¿Me querrás cuando sea tarde? ¿El temor de Dios me hará retroceder cuando hayas santificado tu unión? ¿O me hará quere terminar con mi indigna vida?
Hoy no estudie... ¡Que mal que estuve! Te fallé hoy. Mañana, en lo posible, voy a estudiar... no quiero ya más volver a fallarte.
¡Cuanto esfuerzo hecho para acabar, en el fondo del mar...!