lunes, junio 28, 2010

Yo no quiero que me curen. Yo quiero que me entiendan.


Ay, sí.



Qué más puedo decir...
Es tan duro mostrarse y ser y perseverar.



Dame un poco de amor por lo que soy.



No soy perfecto pero mi corazón sí es único.



¿Qué vamos a hacer mi vida?



Llorar, llorar, rememorar, rememorar.



Lágrimas de poesía.



Amor, que hago acá



Amor, te olvidé



te cerré, te aislé



me destruías



no puedo vivir en un mundo



sin amor.



Bonitas lágrimas



¿Por qué no puedo decirte lo bonita que sos vos?



Me gustaría traerte a mi cama, para acariciarte y amarte.



Vos sabés que es amor. Tarde o temprano terminaría confesando quien soy y cuanto te necesito. Sí, necesito. Ya no está mal. No me dejes en el vacío desamor de la fortaleza en soledad.



Nací para estar con vos.

jueves, agosto 06, 2009

Aburrimiento

El límite de aburrimiento al que me estoy autosometiendo no conoce fronteras. Y que vuelva a postear acá es taaaaan sintomático...

miércoles, agosto 05, 2009

Que extraño

Deben haber pasado 2 años desde la última vez que escribí en un blog. Escribía porque me sentía solo. Escribía para llenar un espacio que no podía llenar.



Ese espacio está lleno ahora. No necesito escribir. Sin embargo, en este momento me siento solo de vuelta, aunque es nada más que por un rato. Muchos de mis deseos intensos de que me pasaran cosas me condujeron a que pasaran cosas. Ya no deseo desesperadamente cosas que siento que nunca voy a alcanzar.



Ya no sé de donde hacer poesía. Ya no quiero poesía. No quiero volver a llorar.



Quiero un amor pleno y compartido. Quiero poder hablar y no añorar. Y puedo hablar, por eso... añoro poco.



No veo porque pedirle a alguien que me lea nuevamente.



No veo porque continuar escribiendo.



No me veo más como alguien solo. No me veo más como inmerecedor. Le debo muchas cosas a mis amigos.



Pero yo no quería cambiar. Y no quiero haber cambiado. Espero que dejar de ser infeliz no sea lo mismo que cambiar. Me pregunto quienes me reconocerían. Me pregunto si voy a poder reconstruir las relaciones que mi falta de suerte en el pasado destruyó.



En el final, como le dije a la persona que más me importo de mi vida... lo que tenemos son las personas alrededor nuestro. La mayoría de las que están ahora no las elegí, pero son las que quiero que me rodeen.



Y ahora sí que no quiero que nadie me lea. Tampoco me fue bien cuando mi ex novia leía lo que yo escribía. Dije cosas que ella no debería haber sabido, porque no podía cargarlas sobre su espalda y la hicieron sufrir.



Voy a publicar este post en mi blog, en mi viejo y gran blog, aunque no tenga sentido realmente.



Me pregunto si realmente habré cumplido el ciclo. De fondo, suena Nightwish - Planet Hell.

miércoles, mayo 30, 2007

Sabés que hace frío cuando hacés pis y sale vapor.

Paraíso Azul

Después de caer, en la barca de filigrana, de plata celestial labrada, cuyo fondo está lleno del agua del océano, fuente de vida y luz, agua de cristal. Después de beber sorbos y sentir que puedo sumergirme en lo profundo sin salir de la seguridad de mi hermosa barca. Veo después la catarata en la que se suele precipitar el mundo en sus confines.


Neptuno traidor que no se acuerda con el Océano, y yo por culpa de su infamia listo a ser precipitado - como todas las almas - al Onaeco de Fuego.


El ángel que me mostró la barca en mi hora más sombría me muestra de vuelta la visión del Paraíso Azul, el más grandioso de los palacios posibles. Uno sólo de sus salones llenaría de sentido y pasión el corazón de una Humanidad entera, desde el primer hombre que miró las estrellas, hasta el último muerto en el fuego de una de ellas.


Y las columnas se multiplican, y los himnos se potencian, y la magnífica luz azul se vuelve una superficie. Mi barca no inclina la proa hacia abajo al llegar al borde, sino que se mantiene. Incluso se inclina un poco hacia arriba. El coro hace un alto, conteniendo la respiración, y después... estalla de alegría.


¡Lo sabía! Se abren las puertas del Paraíso. No hay caída.


Me despierto y tengo alas. Me envuelven y me protegen, y por ellas un ángel ha quedado unido a mí. El Paraíso está a mis pies, el Cielo arrebatado por mi canto.
Quiero gritar las palabras finales, las que sellan el silencio que da sentido a la palabra, el vuelo perfecto del halcón al amanecer.


¡Amo! ¡Siento! ¡Vivo!

martes, mayo 22, 2007

A ver, probemos bajar con delicadeza. Si piso los escalones con cuidado puedo llegar a sentirlos, cosa que no sucede todos los días. Usualmente el mundo está diluído, y hay cosas que brillan como si todo fuera una gran cama, algo almohadonado, y hubiera espinas que se sienten.


Siempre me olvido si es dolor o placer sentir la espina.


Es en vano bajar así los escalones: me doy cuenta porque, si bien estoy bajando con mucho cuidado y la forma de los escalones la recuerdo, en realidad en lo que estoy pensando, lo que estoy sintiendo, es mi deseo de pensar y sentir los escalones. Domina y ocupa todo mi ser. Y pienso que tal vez no haya nada que sentir o que ver en los escalones. Que tal vez las sensaciones no tengan nada que ver con los objetos.


Miro para adelante nuevamente me doy cuenta de que estoy mirando para adentro. Y la mejor manera de poder mirar para afuera es dejar de pensar. Dejar de pensar es sencillo, aunque se necesita entrenamiento. Un viejo desagradable me hace pensar que no deseo acabar así, y me hace pensar también que no debería juzgar desagradable a nadie. Una chica hermosa me hace mirar con deseo e inmediatamente sentir que ese deseo es impuro.


Corro para sentir algo y siento la prisa por sentir. Así que hoy voy a huir de verdad. Dejé de pensar.



Lo que siento ahora es bastante distinto. Me costaría describir eso.


Cuando llegué a mi casa me senté en la computadora y me puse a trabajar. Cuando mi mamá necesitó la computadora me fui a lavar platos. Cuando pude, llamé a un amigo.



Después me fui a dormir. Y allí, tirado en la cama, vi que arriba no había nada y abajo tampoco. Ví encenderse la llamarada en mi cabeza, vi un fuerte transformarse en un océano de relámpagos. Ví arder mi corazón en un deseo espantoso.


Y corrí y hallé la luz y cuando la deseé volví a la oscuridad. Y pude cerrar los ojos y dormir. Y pude no preocuparme. Y pude no afirmar que entendía. Pude callar. Pude pensar.

sábado, mayo 19, 2007

Infiniti

La naturaleza y gracia del infinito es la pérdida de valor de la noción de cantidad


El infinito es el total


Así, hablar de infinitos mayores y menores no tiene sentido.

Las computadoras flasheras van a cambiar el mundo.


Yo creo que eso - y no es poco - es lo que va a pasar en 2012.


Demasiadas predicciones, muy lindo número el 2000, demasiados cambios como para creer que no va a pasar nada estos años. ¡¡¡O tal vez pase y no nos damos cuenta!!! Estaría bueno eso.


Ahora estoy escuchando la opereta de Dolina porque mi hermano se había puesto a cantarla. Es muy linda.


Y bueno, me voy a lo de mis abuelos, muy contento de que está todo andando correctamente. Al menos voy a llegar a la adultez sin estar escondiendome como todos los adultos - de mi infancia dulce.


Ay ay ay, que bonito el mundo, que bonita esta gente.


¿En qué andará mi lejana cosita?

viernes, mayo 18, 2007

Te amo cosita