¡No me tienes! No me sujetarás, ¡huyo de vos, huyo! Huyo bien lejos, donde no creas que puedes alcanzarme, es muy sencillo para mi, porque tengo alas, ¿sabías? Y vos no. Y si no me crees, sino podés tomarme, te muerdo con mis dientes, con mis dientes, mis poderosos dientes de lobo. ¿No conocés la belleza de mi Bestia? Te advierto que es atroz aún para tí. Y a ti te morderé más que a nadie. ¿Para qué dijise amarme? Adios...
viernes, enero 12, 2007
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario