Patéticamente, acá estoy, parece que mi vida tiene sentido porque realmente me levanté a atender el teléfono pese a no desearlo. Igual no tengo ganas de nada con este calor, ni siquiera de yacer en la cama y soñar que vivo una vida mejor. Necesito un poco de exitación, algo más fuerte, algo con sentido propio, así que ya sé, voy a tomar un poco de hidromiel.
No, no me siento vikingo tomando hidromiel, cosa que importa bien poco porque los vikingos no se sentían vikingos ni tomando hidromiel ni tomando cerveza ni masacrando cristianos en las costas de Francia. No me siento nada de nada, me siento vacío. Me da vergüenza escuchar Dimmu Borgir, no soy coherente:
We, who not deny the animal of our nature
We, who yearn to preserve our liberation
We, who face darkness in our hearts with a solemn fire
We, who aspire to the truth and pursue it's strength
Es muy maravilloso para mi en este momento, lo estaba escuchando mientras jugaba al Zuma y comprendí que no tenía derecho a hacerlo. No valgo, merezco más que esa sucia blasfemia. No tengo oscuridad alguna en mi ni claridad tampoco. Sólo gris pero sin nada de nada de nada de nada. Ni sueño tengo.
Deseos de destruir, sí...
No hay comentarios.:
Publicar un comentario