Paseo con Mariana
Ayer sali de mi casa con menos de 80 centavos. El colectivo pasaba vedado por la avenida, así que fui a pie a la fiesta. La fiesta era en una casa, casa antigua, llena de molduras y revoques con dibujos, ¡ningún árbol! Alguien encendió el fuego en la fiesta y todos pronto se desnudaron, se convirtió en una orgía. Dulces drogas y alcohol por mis venas y nada de mi para disfrutarlo. Entonces salí de allí, pero volví al día siguiente, por más y más. Mi cuerpo, mis energías, se fueron desgastando, se perdió lo que me daba la comida, se perdió mi reserva, y comenzó a consumirse mi alma.
Mi alma estaba drogada y no protestó, pero después su grito fue tan fuerte que debí salir corriendo. Ahora yerro con solo media alma. Y deseo un veneno que me devuelva mi pureza.
La fiesta aquella era interminable. Hicieron de ella una película, y la fui a ver al cine en un sueño. Era buena, una película rusa. Será porque "El arca rusa" me pareció interminable.
Caminando sobre un hielo fino me corté con una jeringa de agua. Ahora sangro mitad agua mitad sangre, soy como el nazareno.
Como quisiera marchar lejos de aquí y aún así no huir.
¿Tenés idea de cuanto te amo? No sé que hago aquí. No sé y no siento nada... de nada. Estoy sólo y desnudo en la oscuridad. Recuerdo los nombres, no las cosas, recuerdos que son nada.
Ella en mis brazos es una mención, y sin embargo tan real tan real sólo lágrimas.
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