domingo, febrero 20, 2005

Lucha de clases

Es increíble como la gente no se comprende la una a la otra. Alejandro (mi hermano) tiene un amigo al que los padres, pese a que es dentro de todo un chico bastante ubicado, van a dar en tutela (se imaginan que todavía no puedo creerlo, menos dado que algo conozco a los padres). Ese amigo, Mariano, para una de cada dos noches en casa, porque con esa situación, vivir en la de su madre no es una perspectiva muy alegre.
Este pibe tiene bastante éxito entre su círculo de amigas, según él debido a su "chamuye". No sé a que responde realmente pero mucho no me importa, mejor para él. El tema es que andando yo bajoneado como suelo estar ultimamente, le cuento lo de Mariana: pero vi de entrada, que él no entiende a Mariana. Está esto muy asociado a que hace poco nos hicimos amigos (yo por quedarme en casa menos que ellos) de unos pibes que van a la plaza del tren todas las noches. Juegan al truco, toman mate. Uno de ellos anda con las pipas, pero bueno. Les pidieron a mi hermano y sus amigos que les presenten amigas.
Y yo sé que no les podría presentar las mías. No se trata de color de piel, no se trata de cantidad de dinero. Ni siquiera de barrio, ni de colegio. Serán los padres, supongo. Pero son completamente distintos unos de otros. Practicamente (y esto, por sobre todas las cosas, es lo que me molesta del asunto) no saben que exista gente que no sea como ellos: de un lado y de otro.
Y Mariano me propone entonces que trate de llevarme a Mariana al río, que me la "chamuye", que intente "algo" con ella. Nooo... no entendió nada. Es mi ángel de luz, mi sueño de hada pura y perfecta. No podría mancillarla con engaños, con ningún tipo de bajeza. Y ella no lo aceptaría, además. La perdería inútilmente. Al menos ahora puedo admirarla en secreto, mirarla cuanto quiera sin que sospeche nada: porque ya me rechazó una vez, pero peor aún: sufrió viendo que alguien estaba mal por su culpa. Ella es así, se carga la culpa de todo lo que la rodea.

Mariano me pidió su MSN, para ayudarme con ella, y yo se lo dí. Finalmente logró hablarle... Todo normal. Pero cuando la vi a Mariana me dijo "Mini Petit (así lo llaman a Mariano por una historia estúpida) me hablaba, y yo ni me acordaba quien era. No se... ¿Viste esas personas que no te cierran? Como que... No me cae muy bien... No sé".

Realmente, cuando hablo con alguna de mis amigas, me siento en casa al fin. Mi hermano se ha vuelto, para gran desilusión mía, igual que Mariano. Pero me entiende. Entiende como es Mariana, y cómo me gusta.
Hasta tal punto está la diferencia, que no tengo muchas ganas de que Mariana conozca a Mariano. No porque me vaya a juzgar por él... Pero igual no me entusiasma la idea. No tiene porqué, no es que lo vaya a conocer, pero la hipotesis me asusta.
Podría seguir hablando mucho de esto, pero aquí me detengo para no aburrir más.

1 comentario:

Niégal Krúxluimid dijo...

Si, volví al fin
voy a ver ahora cuando es la próxima a ver si puedo ir...
Vivo acá en Belgrano...
Saludos..