sábado, agosto 19, 2006

Halt mich!

Necesitaba escribir acá... es como abrazar los brazos de quién desea sostenerme.


Pero lamentablemente no tengo ni idea de que quiero decir...


¡Siento un vacío enorme!


No sé, sigo mirando acá mientras interrumpo el chat, con la intención de realmente escribir, pero no sé que.


¡¡¡¡Pero no sé que!!!!


Ayer volví a hablar con Petuk.


No sé, usualmente comentaría más de mi vida, o comentaría que opino de esa charla, o del hablar, pero no ahora.


Ahora me parece vano, ¿para que comentar?


Sólo quiero no huir.


Quiero no huir, no irme más a dormir. No, en verdad no quiero dormir. Pero tampoco quiero hacer. Quiero huir pero más alá, a ese otro lado que, ¡maldición! me siento mal...


Me siento muy mal...


Ya sé que nadie de los que puede quiere ayudarme. Gracias. Lamentablemente los que quieren no pueden. No sé, a lo mejor son excusas mías para seguir sintiéndome mal. Pero ya no puedo tapar, me siento horriblemente mal, y no sé donde sumergirme, no sé, siento sólo un dolor vacío, y nada, nadaaa.


¡Nada!


Sí, al menos lloro, lloro por mi dolor, quizás es un consuelo...


¿Cómo cerrar este vacío que siento?


¿Cómo llenar el lugar que no entiendo, que no comprendo?


¿Cómo admitir que lo único por lo que espero es por tus brazos y no puedo alcanzarlos?


¿¿Por qué no puedo alcanzarlos por mi mismo??


¿Tan lejos estoy, tan vencido?


No lo sé. No siento ningún calor en mi interior. No hay ningún truco, ningún hechizo que lo evada y lo solucione. Soy yo, yo que me estoy frenando, y esa corriente no se saca de mi, no hay nada que me permita entender como sacarla. Y mientras yo dudo y tiemblo el mundo corre hacia su muerte, ¡y temo no llegar a detenerlo!


¿Por qué sigo escribiendo? Sólo, ¿por qué no? Quisiera dejar oir mi lamento. ¿Qué debo hacer por él?


Si sólo supiera de que se trata el mundo. Si sólo lo supiera cuando no hay nadie aquí.


¡Oh mi Dios! ¿Para eso te hemos inventado? Un amor universal que me alcance igual, aunque nada ni nadie... más. ¿Nada ni nadie más? Amada, ven, ven, ven, no me dejes.


No me dejes caer... ¿no ves mis lágrimas? ¡Sálvame! ¡Sálvame! ¡Llévame a tu luz! ¡No me dejes solo amada! Te amo...


No quiero morir aquí.


Quiero llegar hasta tí, ¡sálvame!


No tengo fuerzas. No voy a poder. Es demasiado importante y por eso mismo no voy a poder. Te necesito acá, no allá. Necesito que me levantes y me lleves. Yo ya no puedo. Yo llevo mi cuerpo, nada más. No hay nada más que pueda llevar. El resto es nada. Es un vacío, del que no quiero ocuparme. Necesito que me abrazes.


Halt mich, mein Leben!


Halt mich!

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