Preludio
Oh, yes. First, the strings...
Principio es esto de la expresión de lo que tengo por decir. Estoy en cierta forma harto de mi propio estilo narrativo. Es mío, pero no lo disfruto. Es a otra cosa cosa a la que aspiro. A menos, claro, que sea que tengo que recorrer un camino hasta ese otro estilo. Hasta eso que realmente aspiro.
Sea como sea, voy a tratar de controlar mi escribir. ¿Lo opuesto a dejar fluir? No, dejo fluir, ¿pero a qué nivel? De eso se trata.
Mis textos son siempre de alta densidad. Mucho dicho en pocas palabras, pero al punto de ser confuso: un propio lenguaje de sentimientos que apuntan surrealistamente al alma en un cuadro más grande, pero con palabras que no dicen nada por si solas. Son accidentes que pintan el paisaje, como un cuadro surrealista, o como una pincelada. Cada una no es importante ni independiente.
Este totalitarismo surrealista en la escritura es cruel con las palabras, cuyo espíritu individual ahoga y mata, quizás fuera del equilibrio. Ciertas palabras, en ciertas ocasiones, tienen sentido de ser amalgamadas y apretadas, y mejoradas, o, por el contrario, aisladas. Los títulos son clara muestra de ello, también lo son los guiones de diálogo. Es especialmente claro en un diálogo o en el cine. Pero no en la ventana de composición de texto de Blogger, donde todo está amalgamado con el fin de no estropear el código. Es buena esa observación: es algo más a cambiar en el mundo.
Sea como sea, hablé de texto, pero no hablé. Venía a decir que me siento mejor. Sé que sentir paz es el primer paso para pensar y sentir claro. Puedo sentir que siento en verdad. Y en verdad siento paz. Siento verdadera paz. Porque lo otro es producto de mi enemigo y lo sé. Le dije a Natya que tenía miedo. Me siento o me sentí débil. Pero esa sensación es mi debilidad. Yo no soy débil. Yo no soy una basura ni nada de lo que dije. El problema es solamente, fue solamente la debilidad. Y esa debilidad me es perdonada. Puedo trascender.
Dije preludio, no dije de qué. No hay nada mejor que un preludio sólo. ¿No lo notaron? Ahora, sí, al grano:
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