El proceso de multiplicación celular, mitosis, es la división de una célula en otras dos. Es la forma en que las células se multiplican.
Uno podría pensar, si las células se dividen y no mueren, entonces son en cierta forma inmortales y en cierta forma mueren al dividirse. Después de dividirse unas 50 veces, la célula muere.
Se destruye.
Ese límite, descubierto un par de siglos atrás, se llama límite de Hayflick. Esas 50 veces que una célula puede dividirse. Es la razón principal del envejecimiento. A medida que la célula se va acercando al límite de Hayflick muestra más y más signos de envejecimiento.
Existen, sin embargo, algunas excepciones al límite de Hayflick. Una de ellas son las células del cáncer.
El cáncer son células rebeldes. Si una célula se volviera cancerosa cerca del límite de Hayflick, no habría problema porque, precisamente, moriría pronto. ¡Pero las células cancerosas son capaces de reactivar una sustancia que saltea ese límite! Se convierten en lo que se llama células inmortales. Y ese grupo de célular inmortales, salidas del límite impuesto a todas las demás, son las que pueden hacer el daño del cáncer.
1 comentario:
Lo primero que pensé al leer esto es que me pareció poco las cincuenta veces aproximadas de límite...
Una vez superado ese límite, todas las células que salieron de esa célula original mueren?. Hm... suena muy apocalíptico (???).
Y la otra, es que me pareció copada la idea de investigar las células cancerosas para poder emplear esa facultad que tienen en alguna forma de prevenir el envejecimiento... y hacernos inmortales (a menos que nos atropellen, exploten, incineren, y un largo etc.).
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