miércoles, diciembre 21, 2005

De la banalidad del Arte

El arte tiene "temas". Casi todas las obras de arte se centran sobre uno de esos temas y plantean un conflicto.

Bien, hasta ahí teoría "axiomática". Sucede un conflicto con esa forma de funcionar del arte: una vez resueltos los conflictos... ¿qué valor tiene el arte que trata sobre ellos? Todas las manifestaciones se podrían explicar y así reducir su valor a "una forma de plantear ese conflicto que ya resolvimos".

Eso pensé toda la vida... así operé toda la vida, estructurando la mente en que una vez resueltos, los conflictos dejaban de existir. Caigo en la cuenta de que no es verdad, de que un conflicto no tiene una sola respuesta, y de hecho al no tener una sola los efectos son los mismos que si directamente no la tuviera.

Es signo de maestría y da valor al arte el que la manera de plantear el conflicto o incluso el conflicto planteado, sea nuevo... porque de otra manera no sería una obra de arte sino la repetición de una anterior.
Pero en sí entendí que los conflictos aparecen siempre... y que observarlos es hermoso. Siempre tienen novedad.

Por eso mi descubrimiento, mi alivio... es que el arte nunca va a morir.

Y me acabo de acordar:

"No digáis que agotado su tesoro
de asuntos falta enmudeció la lira:
podrá no haber poetas, pero siempre
habrá poesía.

Mientras las ondas de la luz al beso
palpiten encendidas.
Mientras el sol las desgarradas nubes
de fuego y oro vista;

Mientras el aire en su regazo lleve
perfumes y armonías,
mientras haya en el mundo primavera
¡Habrá poesía!

Mientras la ciencia a descubrir no alcance
las fuentes de la vida.
Y en el mar o en el cielo haya un abismo
que al cálculo resista;

Mientras la humanidad, siempre avanzando
no sepa a do camina
Mientras haya un misterio para el hombre
¡Habrá poesía!

Mientras sintamos que se alegra el alma
Sin que los labios rían
Mientras se llore sin que el llanto acuda
a nublar la pupila;

Mientras el corazón y la cabeza
batallando prosigan
Mientras haya esperanzas y recuerdos
¡Habrá poesía!

Mientras haya unos ojos que reflejen
los ojos que los miran
Mientras responda el labio suspirando
al labio que suspira

Mientras sentirse puedan en un beso
dos almas confundidas
Mientras exista una mujer hermosa
¡Habrá poesía!"


Gustavo Adolfo Bécquer - Rimas y Leyendas - Rima IV

No hay comentarios.: