Geburstag
Ayer fue mi cumpleaños. Desde entonces tengo 19 rotaciones contadas y probadas alrededor del Sol. Alcancé a Natasha, aunque sea por los próximos 5 meses y 10 días ^.^
No se cuanto valdría la pena hacer un relato de un día de cumpleaños en sí, pero bueh, no lo cuento tanto por eso. Me desperté tarde y me quedé escribiendo, dibujando, leyendo y escuchando música hasta la hora en que se despertaron mi hermano primo y madre. Entonces propuse ir a tomar mate al vivero de San Clemente, que es un pequeño bosquecito de eucaliptus, pinos marítimos y algunas cosas más exóticas.
Llevamos el violín y la flauta. Mi primo me enseñó a tocar apenas el violín y quedé fascinado, y al poco a poco, viendo que poca gente pasaba alrededor nuestro (es magnífico hacer música solos en un bosque) ibamos subiendo y subiendo el volumen. El éxito fue el himno a la Alegría de la Novena de Beethoven, que tocaban mi primo y mi hermano y yo cantaba (por recomendación de ellos) al grito pelado y una cuarta más alta de lo que hubiera debido para no destrozar vidrios "Freude, schöner Götterfunken..." . Pero gracias al entusiasmo de eso seguí cantando cualquier cosa, y probabamos más para tocar, aunque sin tanto éxito. Finalmente cuando nos estábamos por ir (el sol casi se había puesto y teóricamente el vivero estaba cerrado) me saqué del todo y empecé a cantar Wish I had an Angel, también a los gritos. Es espectacular hacerlo, mucho más teniendo en cuenta que no parecía hacerlos sufrir tanto como yo esperaba. La parte que canta Marko la hice en voz podrida porque la voz de Marko no me sale, y entonces mi primo me dijo "Se acerca gente". Inmediatamente me asusté, me callé y me puse a limpiar el mate mirando para abajo ^.^
Será por alguna especie de contraste, pero luego fuimos a cenar y... fuimos al centro y... había partido, ruido, ruido, gritos, pitos, trompetas, televisores sonando fuerte, luces, gente...
Me dio un ataque de misantropía. Duro ataque de misantropía. En la pizzería donde pedí festejar (estoy un poco cansado de que despilfarren en restaurantes para millonarios) estaba cayendome, y todos creían, claro, que era de sueño. No. Era que ya no soportaba la gente, nada. Por suerte cuando fuimos a comprar la torta me dejaron adelantarme y esquivar a toda esa masa que agredía mi cabeza. Me sorprendí de lo misántropo que puedo llegar a ser.
Llegué a la casa y puse mi música bien fuerte. El metal oscuro tiene esa particularidad de golpear armónicamente los oídos y relajarme, exactamente como la música clásica o los arranques de tristeza. Llegaron tan rápido que tuve que bajar el volumen y poner baladas de Nightwish para que no sufrieran. Pero la torta estaba riquísima, y en la casa hubo un muy agradable silencio.
Mi primo me regaló una miniatura de dragón. Está buenísimo. Dice que fue a la feria a buscar cosas de gente rara, pero no encontró nada gótico (así que apeló a lo friki ^.^). Los demás supusieron correctamente que iba a necesitar plata ^.^
Bueno, me retiro. Saludos desde los 19 años.
No se cuanto valdría la pena hacer un relato de un día de cumpleaños en sí, pero bueh, no lo cuento tanto por eso. Me desperté tarde y me quedé escribiendo, dibujando, leyendo y escuchando música hasta la hora en que se despertaron mi hermano primo y madre. Entonces propuse ir a tomar mate al vivero de San Clemente, que es un pequeño bosquecito de eucaliptus, pinos marítimos y algunas cosas más exóticas.
Llevamos el violín y la flauta. Mi primo me enseñó a tocar apenas el violín y quedé fascinado, y al poco a poco, viendo que poca gente pasaba alrededor nuestro (es magnífico hacer música solos en un bosque) ibamos subiendo y subiendo el volumen. El éxito fue el himno a la Alegría de la Novena de Beethoven, que tocaban mi primo y mi hermano y yo cantaba (por recomendación de ellos) al grito pelado y una cuarta más alta de lo que hubiera debido para no destrozar vidrios "Freude, schöner Götterfunken..." . Pero gracias al entusiasmo de eso seguí cantando cualquier cosa, y probabamos más para tocar, aunque sin tanto éxito. Finalmente cuando nos estábamos por ir (el sol casi se había puesto y teóricamente el vivero estaba cerrado) me saqué del todo y empecé a cantar Wish I had an Angel, también a los gritos. Es espectacular hacerlo, mucho más teniendo en cuenta que no parecía hacerlos sufrir tanto como yo esperaba. La parte que canta Marko la hice en voz podrida porque la voz de Marko no me sale, y entonces mi primo me dijo "Se acerca gente". Inmediatamente me asusté, me callé y me puse a limpiar el mate mirando para abajo ^.^
Será por alguna especie de contraste, pero luego fuimos a cenar y... fuimos al centro y... había partido, ruido, ruido, gritos, pitos, trompetas, televisores sonando fuerte, luces, gente...
Me dio un ataque de misantropía. Duro ataque de misantropía. En la pizzería donde pedí festejar (estoy un poco cansado de que despilfarren en restaurantes para millonarios) estaba cayendome, y todos creían, claro, que era de sueño. No. Era que ya no soportaba la gente, nada. Por suerte cuando fuimos a comprar la torta me dejaron adelantarme y esquivar a toda esa masa que agredía mi cabeza. Me sorprendí de lo misántropo que puedo llegar a ser.
Llegué a la casa y puse mi música bien fuerte. El metal oscuro tiene esa particularidad de golpear armónicamente los oídos y relajarme, exactamente como la música clásica o los arranques de tristeza. Llegaron tan rápido que tuve que bajar el volumen y poner baladas de Nightwish para que no sufrieran. Pero la torta estaba riquísima, y en la casa hubo un muy agradable silencio.
Mi primo me regaló una miniatura de dragón. Está buenísimo. Dice que fue a la feria a buscar cosas de gente rara, pero no encontró nada gótico (así que apeló a lo friki ^.^). Los demás supusieron correctamente que iba a necesitar plata ^.^
Bueno, me retiro. Saludos desde los 19 años.
2 comentarios:
Que loco, pocas veces he leído un saludo desde un tiempo en lugar de desde un espacio...
jajajaja, es verdad... no suele verse.
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