viernes, diciembre 16, 2005

¿Viste esa fuerza que te da cuando tenés ganas de voltearte a la hembra perfecta que hay allí enfrente o en tu imaginación? Ganas de sacarse la remera y traspirar.

Bueno, esa es la fuerza que tenés que aplicar en todo lo que hacés. Simplemente imaginate que el tronco que estás hachando gime de pasión, y que pide más; imaginá que las teclas hieren el escrito, que la pluma es sensual con el papel y le acaricia senos inflados; que ella goza de ver el tornillo siendo ajustado con desesperación. Que el mamut dolorido grita la pasión de una doncella ardiente y cada lanzazo le desata un frenesí de lujuria.

2 comentarios:

Argüe dijo...

??????????

¿Hormonas al 200%?
¿Te acabás de masturbar?
¿Te estás masturbando?
¿Te vas a masturbar?

¿Alguien te masturbó?

No se me ocurren alternativas.

Niégal Krúxluimid dijo...

Acordate que la poesía hace uso de las lágrimar no derramadas... lo mismo la poesía erótica hace uso de la pasión latente.

De todas maneras es una imagen de poder... ¿o no es subyugante?
Creo que voy a escribir un tratado sobre como-ve-Ud-el-mundo según qué-lo-motive. Hoy, por ejemplo, descubrí que mi abuela admira el dinero. Si habla de belleza, habla de cosas bellas halagando lo caras que son. Si habla de cosas exóticas, lo mismo, incluso si alaba personalidades lo hace en relación a el éxito económico que implicó esa forma de ser/actuar.

Simplemente se me ocurrió una canalización útil para una pasión infructuosa. Creeme que me quedó el bizcochuelo más espléndido imaginable ^^ .