Caverna
Tiendo a pensar que los seres humanos deberíamos seguir viviendo en cavernas.
Bah, lo que veo es esto: yo amo la oscuridad. No es exactamente que deteste la luz o que el sol me sea completamente desagradable, pero excepto en los momentos en que estoy tan mal que la oscuridad cierra el pozo sobre mi - como si me estuviera hundiendo en un aljibe - siento que prefiero cierta oscuridad a la luz directa. Y me refiero especialmente a cuando estoy dentro de una casa.
Bien es cierto que tengo un problema en los ojos que refracta la luz y me hace sufrir horrores bajo los efectos de luz muy fuerte. Pero no es sólo eso, es más, me atrevería a decir que ese problema lo desarrollé para tener un velo "material" que me alejara de la luz. Amo las velas. Son tan suaves, tan dulces, tan pacientes. Oscilan, vacilan. ¡No parecen el Sol! Es Sol es sí, hermoso, pero arde, quema, seca, reseca, ¡mata!
Dadme mi caverna húmeda y oscura donde apenas llegan los rayos del Sol. Allí donde se siente un pequeño arroyito, asomado, tenue, correr. Ese sonido inagotable... :)
Conozco bastantes vampiros como yo; esa es la razón de que me pregunte, ¿por qué detestar la luz? Está un poco trillado el camino de "porque nuestros lejanos antepasados" pero no puedo dejar de lado las comparaciones fortuitas de los lugares donde habito con "antros", "cavernas", "cuevas", "madriguera". Mi hermano llamaba así voluntariamente a esos lugares, mi mamá los llamaba así despectivamente. Pero a menudo - creo - se oye sobre un lugar oscuro "parece una cueva". Bien, en vida apenas he visto cuevas reales: pero tengo suficiente imaginación para saber como se debe sentir. Después de todo, soy conciente de que intenté recrearlo en mi habitación.
Este rechazo a la oscuridad, al atavismo, parece relacionado con lo del Dolor del post antepenúltimo. Odios inexplicables e incoherentes nacidos de un ansía errada de moralidad. ¿No es el refugio uno de los lugares primordiales del Yo? Sabernos sin refugio - junto con sabernos sin escape - es el paroxismo de los miedos. El refugio húmedo, cálido, cuyo aire es aliento, donde todos los sonidos son tenues; oscuro, sempiternamente igual... como el vientre de la madre.
Y además, ¡pocas cosas disfuto más que salir de la oscuridad a la luz como un golpe brutal, sentir del calor húmedo desaparecer y escapar cuando me ahoga y echarme el viento en la cara, salir al mundo con violenta pasión!
1 comentario:
A mi también me encanta la oscuridad... El sol parece fulminarme cuando me encuentra. En cambio la luna siempre se mostró más comprensiva conmigo...
Amo la noche y el frío, en lugar de la luz y el calor como la mayoría.
Igual no me atrevería a relacionarlo más allá... bah, sí lo haría, pero no hoy.
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