Pudrite
¿Por qué siento la necesidad y casi el deseo de que todo alcance su máximo nivel posible de putrefacción y descomposición tolerable antes de acudir en su reparo? En este momento hace varios días que no me baño y disfruto de transpirar sobre lo ya transpirado y seco, disfruto de la grasa acumulándose en el pelo, pensando en la venganza al bañarme, pero también sintiendo placer en su mera acumulación. Estoy terriblemente feliz de saber que los fideos se están arruinando en la cocina, que sobre la mesa se agolpan miles de envases vacíos, basura en el suelo, sobre las mesas, sobre las sillas... en esta habitación, cientos de papeles tirados, desparramados.
Todo el tiempo vivo con el mito de que un día me voy a cansar, de que un día voy a vengarme y prenderlo fuego. Incinerar mi paraíso y liberarme, limpiarme bajo el granizo, sacar la basura en el alud. Pero la verdad es que nunca sucede y cada vez creo menos que deba suceder de esa manera, como no sea - en mi Alma.
Me pregunto porqué tengo esta necesidad, aunque se me ocurre una fácil respuesta y es que así soy libre. Soy mucho más libre entre mi desorden, mi suciedad, mi roña y mi basura que en una casa ordenada y prolija. Esta guarida tiene algo de noche, y es maravillosa en tanto muestra con sinceridad lo que hay en el alma de los que la habitan. Mucha gente se enamoró de esta casa, y otros la detestan con toda el alma. Ambos casos revelan lo que sienten esas personas con respecto al ser sinceros con la propia podredumbre.
No puedo dejar de ser sincero con la podredumbre: nunca olvidar que confesar la propia debilidad es la esencia de la fortaleza. Y por eso la amo, amo la podredumbre: amo descomponer, amo lo que yo descompongo. Amo el mal olor de mi suciedad, lo amo, es verdad. Es liberador. Es sincero. Es simple.
Y además, es gracias a él que conozco la dicha sacra de la pulcritud, el brillo límpido de la luz, las superficies lustradas, el orden.
Mi casa es la compensación: el ritmo es la armonía.
Igualmente debo decir que Buenos Aires en completa se parece mucho a mi casa, cada vez más... más llena de basura.
1 comentario:
Bueno, entiendo lo que querés decir...
Peeero, tengo una pequeeeeña objeción al respecto: sinceramente, si viera tal cantidad de roña en tu casa o sobre vos...la roña huiría, porque la sacaría yo!!! Me corresponda o no. ¬¬ ^^
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