Post It
Es temprano... en realidad no. Pero Alejandro y Rocio duermen plácidamente.
Me siento tal vez más solo que nunca (en contraste con Ale y Rocio que se me dejaron solo en mi pieza y se fueron a dormir a la cama de mi mamá X_X)... es extraño, porque ayer estaba muy bien. Amanda la Grande (mi psicóloga, que ya tiene un pequeño altar pero supongo que está consiguiendo uno más grande) logró levantarme la visión sobre las cosas. Y me devolvió la esperanza, esa tortura que me permite seguir adelante con la vida. Ahora, y mientras tenga esperanzas, no puedo desfallecer.
Rocio está viviendo en mi casa, no sé si lo dije pero no me quiero fijar. Está bien... en fin.
Ayer vinieron Mariana y July un ratito a visitarme. Rocio parece que ni de novia con mi hermano puede dejar de estar celosa de Mariana y esforzarse en tirarme pálidas delante de ella. Afortunadamente, nadie le hace caso, yo me guardo la tristeza para este blog. Mariana estuvo de acuerdo con Amanda en los motivos para seguir adelante (ella también le quiere hacer un altar), y eso vino a punzarme dolorosamente la esperanza en mi futuro.
Petu: Como sabés, este es mi blog diario, así que entenderás que acá sea franco. Sos lo suficientemente madura como para leer lo que pienso o como para elegir no leerlo. Yo te sugiero que lo leas, si leíste todo el blog hasta ahora, no tenés nada que temer. En realidad, no estoy seguro de querer que lo lean los demás. Yo escribo para mí, ya lo saben. Gracias por la comprensión.
Casi logré alienar la necesidad desesperada de afecto que me obliga a sepultarme luego de un rechazo. Se puede felizmente comprobar ¡estoy vivo!
Y entiendo muy bien los motivos porque no. Tan bien los entiendo que, vaya eso a afectar en el futuro mis relaciones o no, voy a arreglar los problemas que lo generaron.
Amanda dice que yo me boicoteo. Me dice que me pregunte porqué me boicoteo, porque me esfuerzo en dar imagen de debilidad, de incapacidad; porque me tapo la cara con el pelo, porque no quiero verme ni mostrarme. No lo sé, no lo encuentro por más que pienso, pero sé que lo último que quiero es boicotearme. Notable, casi me pongo a llorar en la sesión, primera vez que me pasa.
Pero que los rechazos son en un alto porcentaje debidos a mi autoboicot, no me cabe duda. Me sorprendió una cosa en Mariana: cuando empecé a contar, con notable esfuerzo (me cuesta muy poco contar las cosas, aún las que me afectan) la charla del domingo, y luego la charla con Amanda (a la que no le conté demasiado porque más que mis historias le interesa apalearme :P) percibí el acuerdo en ella, percibí que ella ya lo había pensado, había reflexionado los motivos por los que ella misma me había dicho que no. Dijo: "me parece muy lógico" antes de que yo hubiera explicado porqué los motivos tenían sentido (dicho sea de paso dejando a July pasmada y sin explicación de nada). El que Mariana se haya puesto a pensar eso, no puede menos que alegrarme. Y luego, que esté de acuerdo, hace que la esperanza me vuelva integra: no a que te intereses en mi, ni Mariana (que además tiene novio, jeje) sino en no ser rechazado por eso. Casi diría en merecer, si merecer fuera la palabra.
Las cosas pueden cambiar, y hay tiempo. La vida es dolorosa, así que un dolor más no la transforma en pesadilla, menos cuando ese dolor está mitigado por la esperanza de solucionarlo. Parece que la sugerencia es que mis sueños, mis ilusiones y aspiraciones, largo proyectados al mundo, sean de propios logros. Es notable, porque si mi sueño es hacer algo en mi, nada puede impedirmelo más que el tiempo hasta cambiarlo. Cosa que no sucede así si mi sueño es cambiar todo aquello que está fuera de mí.
Aunque me explicaste muy bien el porqué, y eso me ayudó no poco, me resultó inevitable buscar llenar todos los porqué, y no se si estarás de acuerdo en este que extiendo. Yo mismo me percibo débil, y probablemente si no fuera yo me tendría miedo. Amigos míos te han acusado de histérica: nada más lejos. Sé que la empatía es una realidad, y el reconocimiento, proveniente de iguales patrones culturales, energéticos o espirituales (creo que todos son modelos de lo mismo, y aún no estoy seguro de cual es el válido) es real también. Dejame soñar que hay una barrera, una barrera que puse yo, y que si la derribo, tal vez... Incluso a tu pesar, y por la empatía que percibí en vos, no puedo dejar de estar seguro de que, si no hubiera alguna barrera, puedo aspirar a otra respuesta. Mi percepción, aunque siempre obnubilada por la ilusión o la depresión, no es tan mala: percibí un conflicto en vos, la empatía por un lado, la barrera por otro. No logro ni necesariamente aspiro a tener detalles de ese conflicto, pero la existencia misma del conflicto me da esperanzas (ya la percepción positiva era el apoyo de la ilusión cuando a no quedaba ninguno más). Lo notable es que nunca pensé que iba a percibir el conflicto ese en Mariana.
Sabés que eso no significa que vaya a molestar, ni a presionar. Y si no me crees, preguntale a Mariana :) .
Te digo que lo más doloroso del asunto me resulta no encontrarte en el chat o no ver comentarios en mi blog, cosas todas que me recuerdan que pasó algo, porque sino no habría motivos para que cambie eso. Escribí en segunda persona ante la posibilidad de que entres todavía acá: puede que ni siquiera visites este blog. Bueno, se verá.
Me siento tal vez más solo que nunca (en contraste con Ale y Rocio que se me dejaron solo en mi pieza y se fueron a dormir a la cama de mi mamá X_X)... es extraño, porque ayer estaba muy bien. Amanda la Grande (mi psicóloga, que ya tiene un pequeño altar pero supongo que está consiguiendo uno más grande) logró levantarme la visión sobre las cosas. Y me devolvió la esperanza, esa tortura que me permite seguir adelante con la vida. Ahora, y mientras tenga esperanzas, no puedo desfallecer.
Rocio está viviendo en mi casa, no sé si lo dije pero no me quiero fijar. Está bien... en fin.
Ayer vinieron Mariana y July un ratito a visitarme. Rocio parece que ni de novia con mi hermano puede dejar de estar celosa de Mariana y esforzarse en tirarme pálidas delante de ella. Afortunadamente, nadie le hace caso, yo me guardo la tristeza para este blog. Mariana estuvo de acuerdo con Amanda en los motivos para seguir adelante (ella también le quiere hacer un altar), y eso vino a punzarme dolorosamente la esperanza en mi futuro.
Petu: Como sabés, este es mi blog diario, así que entenderás que acá sea franco. Sos lo suficientemente madura como para leer lo que pienso o como para elegir no leerlo. Yo te sugiero que lo leas, si leíste todo el blog hasta ahora, no tenés nada que temer. En realidad, no estoy seguro de querer que lo lean los demás. Yo escribo para mí, ya lo saben. Gracias por la comprensión.
Casi logré alienar la necesidad desesperada de afecto que me obliga a sepultarme luego de un rechazo. Se puede felizmente comprobar ¡estoy vivo!
Y entiendo muy bien los motivos porque no. Tan bien los entiendo que, vaya eso a afectar en el futuro mis relaciones o no, voy a arreglar los problemas que lo generaron.
Amanda dice que yo me boicoteo. Me dice que me pregunte porqué me boicoteo, porque me esfuerzo en dar imagen de debilidad, de incapacidad; porque me tapo la cara con el pelo, porque no quiero verme ni mostrarme. No lo sé, no lo encuentro por más que pienso, pero sé que lo último que quiero es boicotearme. Notable, casi me pongo a llorar en la sesión, primera vez que me pasa.
Pero que los rechazos son en un alto porcentaje debidos a mi autoboicot, no me cabe duda. Me sorprendió una cosa en Mariana: cuando empecé a contar, con notable esfuerzo (me cuesta muy poco contar las cosas, aún las que me afectan) la charla del domingo, y luego la charla con Amanda (a la que no le conté demasiado porque más que mis historias le interesa apalearme :P) percibí el acuerdo en ella, percibí que ella ya lo había pensado, había reflexionado los motivos por los que ella misma me había dicho que no. Dijo: "me parece muy lógico" antes de que yo hubiera explicado porqué los motivos tenían sentido (dicho sea de paso dejando a July pasmada y sin explicación de nada). El que Mariana se haya puesto a pensar eso, no puede menos que alegrarme. Y luego, que esté de acuerdo, hace que la esperanza me vuelva integra: no a que te intereses en mi, ni Mariana (que además tiene novio, jeje) sino en no ser rechazado por eso. Casi diría en merecer, si merecer fuera la palabra.
Las cosas pueden cambiar, y hay tiempo. La vida es dolorosa, así que un dolor más no la transforma en pesadilla, menos cuando ese dolor está mitigado por la esperanza de solucionarlo. Parece que la sugerencia es que mis sueños, mis ilusiones y aspiraciones, largo proyectados al mundo, sean de propios logros. Es notable, porque si mi sueño es hacer algo en mi, nada puede impedirmelo más que el tiempo hasta cambiarlo. Cosa que no sucede así si mi sueño es cambiar todo aquello que está fuera de mí.
Aunque me explicaste muy bien el porqué, y eso me ayudó no poco, me resultó inevitable buscar llenar todos los porqué, y no se si estarás de acuerdo en este que extiendo. Yo mismo me percibo débil, y probablemente si no fuera yo me tendría miedo. Amigos míos te han acusado de histérica: nada más lejos. Sé que la empatía es una realidad, y el reconocimiento, proveniente de iguales patrones culturales, energéticos o espirituales (creo que todos son modelos de lo mismo, y aún no estoy seguro de cual es el válido) es real también. Dejame soñar que hay una barrera, una barrera que puse yo, y que si la derribo, tal vez... Incluso a tu pesar, y por la empatía que percibí en vos, no puedo dejar de estar seguro de que, si no hubiera alguna barrera, puedo aspirar a otra respuesta. Mi percepción, aunque siempre obnubilada por la ilusión o la depresión, no es tan mala: percibí un conflicto en vos, la empatía por un lado, la barrera por otro. No logro ni necesariamente aspiro a tener detalles de ese conflicto, pero la existencia misma del conflicto me da esperanzas (ya la percepción positiva era el apoyo de la ilusión cuando a no quedaba ninguno más). Lo notable es que nunca pensé que iba a percibir el conflicto ese en Mariana.
Sabés que eso no significa que vaya a molestar, ni a presionar. Y si no me crees, preguntale a Mariana :) .
Te digo que lo más doloroso del asunto me resulta no encontrarte en el chat o no ver comentarios en mi blog, cosas todas que me recuerdan que pasó algo, porque sino no habría motivos para que cambie eso. Escribí en segunda persona ante la posibilidad de que entres todavía acá: puede que ni siquiera visites este blog. Bueno, se verá.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario