Reflexión sobre el Ideal
Es de hacer notar una dimensión espectacularmente egoísta en mi ideal: pero no es tan así. Ella me importa muchísimo, aunque no logro darle el lugar adecuado en mi mente. Ese es otro desorden a arreglar.
El problema es que es un producto inicial de mi imaginación, y la imaginación sólo hace una extensión de nosotros. Por eso se ve como algo egoísta que mezcla bajo mi voluntad a otros.
Por otro lado, me bambolea para un lado y para otro: por momentos, sólo me mueve la sensualidad del asunto; en otros momentos (la mayoría por mi formación, y esto me manda como una flecha a la introversión), la pureza espiritual de comunión perfecta. Todos los matices que mi imaginación reunió allí forman el conjunto que, por partes, se va manifestando en mis artes y emociones. Y todos esos matices juntos forman también mi idea de la perfección y de la divinidad.
La vida se me antoja un camino de perfeccionamiento hacia ese ideal de vida: el ideal de acto que manifesté en el post anterior es el reflejo más perfecto que se puede dar en la limitada existencia terrestre, y por eso saber posible algo tan bueno me llena de ansiedad. Para mi, el paraíso es una versión aún más perfecta de eso, donde la comunión es más plena y las emociones sin mezcla.
No creo "fracasar". Pero si lo hago, me voy a enterar cuando tenga 60 años, y ya voy a haber vivido bastante. Es un ideal bastante real. Mis ideales personales se refieren a estar a la altura de las circunstancias. Al parecer, estoy bastante a la altura, el problema se da en torno a mi convencimiento acerca de eso.
¿Sueno soberbio y creido? Si. No crean que me creo lo que escribo sobre mi, es un juego de palabras para darme un poco de animo.
El problema es que es un producto inicial de mi imaginación, y la imaginación sólo hace una extensión de nosotros. Por eso se ve como algo egoísta que mezcla bajo mi voluntad a otros.
Por otro lado, me bambolea para un lado y para otro: por momentos, sólo me mueve la sensualidad del asunto; en otros momentos (la mayoría por mi formación, y esto me manda como una flecha a la introversión), la pureza espiritual de comunión perfecta. Todos los matices que mi imaginación reunió allí forman el conjunto que, por partes, se va manifestando en mis artes y emociones. Y todos esos matices juntos forman también mi idea de la perfección y de la divinidad.
La vida se me antoja un camino de perfeccionamiento hacia ese ideal de vida: el ideal de acto que manifesté en el post anterior es el reflejo más perfecto que se puede dar en la limitada existencia terrestre, y por eso saber posible algo tan bueno me llena de ansiedad. Para mi, el paraíso es una versión aún más perfecta de eso, donde la comunión es más plena y las emociones sin mezcla.
No creo "fracasar". Pero si lo hago, me voy a enterar cuando tenga 60 años, y ya voy a haber vivido bastante. Es un ideal bastante real. Mis ideales personales se refieren a estar a la altura de las circunstancias. Al parecer, estoy bastante a la altura, el problema se da en torno a mi convencimiento acerca de eso.
¿Sueno soberbio y creido? Si. No crean que me creo lo que escribo sobre mi, es un juego de palabras para darme un poco de animo.
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