miércoles, noviembre 30, 2005

Aurora

Como pasar de sentirse el más grosso a la peor mierda en sólo media hora.

1) Abra las ventanitas de todos sus contactos y tratelos a todos un poco mal.
2) Saque temas molestos especialmente con quienes más quiere, y toméselas antes de resolverlos.
3) Váyase a dormir sin comer: por supuesto, sin bañarse, ni hablar de cambiarse ni hacer la cama.
4) Duerma más de lo prudente y concentre sus ensueños en las personas que menos quisiera recordar. Siga en la cama una hora más sólo por el dolor de cabeza que le produjeron los pasos anteriores.
5) Busque desesperadamente quién le levante el ánimo, de manera tal de sentirse mierda del todo molestando a los amigos y llamando la atención.

Está garantizada la depresión. Por supuesto, usted accede a este paquete por el módico precio de un infierno personal, pero las letras chicas aclaran que no le cubre las veinte sesiones de psicoanalista ni los momentos de felicidad y sonrisas que perderá. Tampoco le perdonamos ni le aseguramos las pérdidas laborales y estudiantiles, que pueden por errores nimios producirle retrasos de años enteros. Muy bien ¿satisfecho? Y si quería algo más, sepa que está estigmado, y que por mucho esfuerzo que haga, siempre va a caer de vuelta: y no se preocupe, nos aseguraremos de que las leves ilusiones de felicidad se borren claramente en las horas de debilidad. Llore si puede, le servirá para que el mundo note que usted es un perdedor, de aquellos para los que aspirar o soñar con eso que fue condenado a amar le produce de por sí paradoja, al estar tan lejos de la Realidad.

Ame solo. Y siga amando solo. ¿Ve la tormenta que se acerca? Tiene un rayo listo para su cabeza.


"Despertate imbécil y dejá de decir tonterías. Algo valés, deberías saberlo después de todo lo que luchaste por enterarte. Ahora andá a preparar el desayuno y dejá de llorar: al menos, aunque July no atienda el teléfono, vas a poder trabajar un rato en lo de Mariano, olvidarte de los delirios, conseguir algo de fuerza física, y pagarte en el futuro el arreglo de la cueva donde vivís.
Pensá que todavía podés tomar un Nesquick caliente a la mañana"


Ya van a llegar tiempos en que ni siquiera eso.

"Mandá a la mierda a esa voz. ¿Llorar te sirve de algo?"

Llorar es el único propósito de la existencia. Está condenado desde antes de nacer. ¿No tuvo suficientes pruebas? ¿No fueron suficientes los fracasos, los rechazos? Lo sabe bien.

"Estás perdiendo el tiempo."

¿El tiempo?

"Arriba. Hay viento y frío, y hojas de plátano verde oscuro en el cielo tormentoso. Hay aroma de chocolate y café, pan humeante del horno y dulce de leche en sachet. La cocina está despejada por tu obra. ¡Arriba!
¿Qué más necesitás?
Está bien. Dejá caer esas dos lágrimas y levantate. ¿Te da vergüenza que te diga "acordate que valés, que no sos una mierda y que merecés seguir adelante"? Es notable lo bien que hizo esa negra voz su trabajo.
Así me gusta, ahogá las lágrimas. Ya lo sabés, te quiero mucho."


Maldito el día en que yo tengo que ser mi propia voz amiga. Maldito el día en que mi madre sólo significa piedras. Por suerte el microondas sigue calentando, el dentífrico refrescando... el colectivo llevándome hasta el fin del mundo.
Estoy contento de poder cerrar este texto con un relativo optimismo. Chau :) .