domingo, noviembre 13, 2005

Ya se que es lo que pasa

Estuvo tan bien hecho el engaño, tan sofisticada la estrategia, que incluso yo me creí esa mentira alevosa e insostenible...

¡¡Yo soy Yang, no Yin!!

Por eso adoro la yinidad.
Por eso no tolero a nadie en mi camino.
Por eso intento derribar la competencia.
Por eso me siento tan mal cuando no lo logro.

Sucede que me escondo detrás de una yinidad, porque es muy poderosa. Pero es un engaño barato. Quizás, demasiado vulgar.

Es que asumirlo y ser completamente Yang me cuesta demasiado, entonces ando con idioteces de medio pelo. Igual estaría perfectamente satisfecho de seguir aparentando Gourry y ser Xelloss, porque para el que no puede darse cuenta, Xelloss puede provocar temor, rechazo, y para el que puede darse cuenta, sabe que es un juego...

Por Dios, como pude ser tan lelo, siempre intentando manejar las situaciones. Tan Yang soy (al menos en este aspecto) que lo Yin me hace sentir maravillosamente cómodo, cumplo perfectamente mi papel dominante, no tengo que ganarlo, viene sin obstrucción. Por eso me sentí tan maravillosamente bien al acercarme a Gabi, donde la situación era controlada y dominada por mí (al menos en esas apariencias que le dan el poder al Yang, después está la histeria, pero eso es otra cosa).

O sea, entonces: superficialmente Yin, en el fondo Yang. ¿Hay alguna otra explicación para que busque tanto mujeres?

Maldita debilidad, fuck with it. Me la voy a sacar de encima, es una promesa que me hago.