Deadlocked
Justo después de despertar, se encendió la luz de la habitación. Evaporó al abrir sus ojos el mal sueño, evaporó el ataque, la violencia, los desgarros, la mutilación. Evaporó el estar atrapado en una pequeña celda, el no poder moverse, sufrir y sentir los músculos estallar por el deseo incontenible de estirarse.
Abrió los ojos olvidando la maldita pesadilla de otra vez, en que por todos era abandonado y quienes más quería lo entregaban a sus enemigos. La pesadilla en que su corazón quedaba abandonado y su cuerpo se mezclaba con la basura, en que era entregado indefenso a sus enemigos, en que era atado en las vías del tren.
Abrió los ojos y la olvidó mientras sentía un dolor intenso en los músculos de las manos, y fricción y roces. Tardó unos segundos en ver que eran cuerdas ásperas y horriblemente ajustadas que lo ataban. Miró la luz y vio la lámpara de la cámara de torturas. Vio las manchas de la sangre seca y nueva en las paredes y los intrumentos para arrancar ojos pacientemente. Vio que no podía gritar por el pañuelo en su boca.
"This time is real... this time is for real"
PD: Aclaro que esto es un cuento de terror, no tiene nada que ver con mi situación actual que es más bien inversa: abrir los ojos y descubrir que mis buenos sueños son ciertos más allá de mis esperanzas.
1 comentario:
¡¡Hacelo más largo, el final aterroriza!!
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