Lugar
Siempre quise que este post fuera el definitivo. Paso los post esperando por aquél que dará final a los intentos y será una estrella quebrando el firmamento, entregando los restos del viejo al océano.
Siempre quise que estas palabras pasaran la carcaza de la Realidad por una fisura inescrutable y no fueran... sólo palabras. Que mis sentimientos dejaran un trazo terrible en los cielos del mundo, una marca horrible de sangre que nadie pueda eludir. Quiero que el mundo me perdone el pedirle ayuda.
Siempre quise que el señor de las marionetas sostuviera los hilos que mueven el soñar y dejara que lo que se sueña mueva los hilos de la Verdad. Y quise que vieran que tengo razón... que en el fondo, yo tengo razón.
No sé como pero sé que solo dentro de mi alma puede suceder que un momento sea eternidad, que mi mundo acabe - con ese suspiro. La llama más pura extinguirse, para que su ausencia sea llorada más allá del mundo, abandonado de ella.
Van a pagar el precio con su excedente, y el mundo me mendigará para que no le arrebate su avaricia. El amor negado será entregado a las almas hermosas que vagan como ángeles sin alas. Y ese amor va a salir de un granero rebosante en donde guardaba el mundo su voluntad para pasar un invierno inexistente. El oro de Fort Knox será otra vez de los pobres y los ricos no se habrán dado cuenta de que les falta algo.
La culpa de quien pide el excedente es mayor de la de quien exije lo que no le corresponde. El que pide el excedente - solo suplica por lo que merece. Nadie justifica el creer que la vida merece algo, y menos que menos amor.
Pidan lo que no les corresponde - tal es la filosofía del mundo. De pedir eso nunca van a sentir culpa: el mismo pedido los hace inmerecedores, y nadie llora el pecado cometido en el infierno.
Yo solo quiero mi parte de amor y sueño. Hicieronme sentir culpable por ello y lloré... mucho lloré. Angelito caído y lloroso, como un niño de 5 años, en el desierto, sin poder pedirle a su madre que se quede con él. Yo también, como el otro, un niño muerto sin sus poemas. Sin que le dejen pedir consuelo.
Maldito el llanto seco que anula la pureza de la hoja de otoño. Maldito el nombre que impide la fuerza de una maldición destruir lo hechizado. Magia negra del mundo frenando los sueños con normas de vileza. Aceptar la muerte es la peor de las deshonras para quien tiene sueños.
La vida es un sueño, en los dos sentidos. Muerte y frio son otra cosa, pero no existen más que en la nada. Veamos las rocas bailar antes de que el sol se ponga. Veamos sus filomagnetos atraer los polos terrestres en arcos purísimos, y no dejemos que nos engañe lo espejado de la mica a la nueva luna. Veamos los rios lanzar cascadas invertidas, y al cielo ser, por primera vez, espejo de la tierra. El cielo achicharrarse al impacto de infinitas bombas nucleares, insuficientes para llenar el vacío que crea la Mente en la Nada.
Veamos la explosión desvanecerse ante nuestra conciencia, y descubramos al morir que estábamos soñando y que nada del sufrimiento era de verdad. Levantemos nuestros cuerpos en la casa del Padre, donde la habitación es rosa y a pesar de ello, el rosa adorado es nuestro color. Donde andamos desnudos y no objetamos nuestra misma naturaleza ni la naturaleza de nada. La supervivencia es una guerra de quien busca la Muerte. Vayan los demonios atrás del inexistente final, hasta encontrarse en el último abismo - con su propia vida.
Sepan que nada de lo que suceda va a cambiar lo que no estaba quebrado o unido en sus almas, y que el dios que llevan adentro no es más que el mismo alma, pero sólo vosotros que lo sentís sabéis quien es. Dios.
Frialdad y antinaturaleza. Fantasmas. Sólo fantasmas y una gran Verdad en el Fondo.
Todos los idiomas son sinónimos de Dios, y el hijo en tu seno es el amor encarnado sin mediación del Hombre. Vientre de virgen grávida. Mi bella esposa, tu hijo es sólo fruto de lo que nosotros somos también, espíritu de Amor. Vuelve al lecho nupcial donde perdimos el temor y el recuerdo de los velos. Pura confusión de un océano verdadero. Vamos hasta allí sin frenos, sin fuegos apagados por las llamas de otro incendio. Por favor mi amada, no me niegues lo que quieres entregarme porque me amas. ¡No lo harás! Dicha eterna a nuestra libertad.
Necesito lucha pero ayuda, antorcha divina en el fuego de Prometeo. ¡Angel caído!¡Socorro!
No voy a darle final...
Voy a salir a buscar
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