Dicen que cuanto más grandes somos más nos cuesta el cambio.
Che, no es cierto, cuanto más "maduro" más rápido estoy en disposición de cambiar.
Estoy feliz, voy a ver a Natya a las dos de la tarde. Estoy tan feliz que creo que cuando llegue la hora de almorzar me voy a ir a comprar empanadas.
La amo tanto...
Ahora que estoy feliz me voy a quedar en internet, que es tiempo que en cierta forma es perdido, pero me hace sentir bien y no tan inquieto, porque me gusta, así junto energías para seguir intentando y pudiendo. Es una interesante situación la de estar lanzado - me da otras perspectivas, con mucho, mucho menos miedo. Es difícil tener miedo cuando casi casi cualquier cambio es para mejor (obviando el hecho de que se me va a acabar la plata y más me vale empezar a ganar antes de que eso suceda - y pienso empezar a ganar antes de que suceda).
El mundo es un lugar realmente extraño.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario