lunes, febrero 12, 2007

No deseo mostrar al mundo el tesoro que tengo adentro. Por ahora, prefiero guardármelo para mí. ¿Qué como voy a vivir? Pues como todos, sufriendo sin mostrar mi tesoro. Mi egoísmo me condena. Pero no, más adelante - voy a estallar. No sé si ese más adelante existirá. Tan sólo estoy esperando... el motivo. Ganas me faltan, eso me faltan, ganas. ¿Para qué? Yo, lo que es mí, puedo vivirlo igual, demasiado no necesito. Es como droga pero no necesito droga, sin droga. Ustedes se sorprederían: soñé que se estaba preparando una ceremonia de casamiento, mi casamiento con Mariana, y en medio del lío de la preparación yo recordaba que en el sueño de ayer había soñado que me casaba con Natasha, y entonces tenía que explicarle a todo el mundo como podía ser, porque si ayer había soñado que me casaba con una no podía casarme con otra. Además, eso en el remoto caso de que Natasha quisiera casarse por Iglesia, ¡y de que yo mismo deseara tal cosa! Esto está muy raro dentro de mi cabeza. Por suerte Natasha se casaba de negro.
Ah, otra curiosa es que en el sueño el recuerdo del sueño anterior era más intenso que el sueño mismo, así que en realidad lo que recuerdo es la ceremonia de casamiento con Natasha, y de la otra ni siquiera estoy seguro de que existiera. Lo que más me sorprendió al despertarme fue que hacía ya varias horas que estaba conciente de que atravesaba sueños como si fueran planos de la Realidad, y ninguno de ellos era realmente real, ni siquiera este. Mis sueños se están hilando, hay un mundo vivo en ellos. Ultimamente soñé, por ejemplo, una película entera, completamente inventada por mí, con nombre y todo "La fiesta interminable", una película rusa. También soñé a una chica, Karin nomeacuerdo cuanto, alemana. Y soñé tantas cosas tan reales ultimamente. Los sueños empiezan a hilarse unos con otros: en sueños recuerdo los sueños pasados y la historia es la misma. Los sueños admiten que son sueños pero reclaman importancia, como si tuvieran más realidad que la realidad misma. Y naturalmente, parece que la tienen. Estoy contentamente volviendome loco. ¡Al fin! Es la huida, la huida, la victoria sobre este mundo maldecido, mil veces odiado y maldecido, infierno de mundo maldecido. Me voy a dormir.

No hay comentarios.: