Un relámpago de comprensión mientras me miraba al espejo, desnudo excepto por la capa. Mi expresión lo decía todo, era un llanto sincero porque no tenía la menor intención de forzar nada. Entonces comprendí porque no reclamo mi libertad: fibra íntima de mí siente que esa libertad no es permitida por mi intimidad, sino no habría juntado los pantalones del piyama y seguiría desnudo como querría. Muchas cosas más, no vale la pena enumerarlas. ¿Qué es? ¿Qué es? ¿Qué me falta para sentirme libre y hacer uso de esa libertad? ¿Debo encontrar en el mundo vacío algo que justifique hacer reales mis deseos cuando en realidad mis deseos huyen de tal mundo? ¿Eso es hoy "abrazar la totalidad"? Me voy a dormir o a mirarme en el espejo, a lo que sea para pensarlo, para entenderlo. Pero sé que no es pensándolo como lo voy a solucionar. Cada vez urge más liberarme. ¿Cómo y porqué? Tengo una sospecha... una vieja, casi arcana sospecha...
lunes, febrero 12, 2007
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