Dragones y calabozos
Bueno, puse un relato en el Kresingalvük. Lo escribí todo de corrido hoy a la mañana, inspirado supongo que gracias a Natiuska (a quién se lo dedico :) ). No se quejen por los nombres: sé bien que soy patético poniéndolos, los robo de cualquier lado y no tengo el EboN a mano... (al menos me quedaron relativamente nórdicos)
Hoy es un día lluvioso y me desperté muy temprano, aquí en lo de mis abuelos. Está muy bello realmente. Lluvia sin cesar desde el amanecer, cubriendo todo, fuerte y fría.
Ayer aprobé las materias que tenía que rendir, que eran dos: Psicología de la Comunicación y Antropología Filosófica. No dormí la noche anterior, sino que estudié un poco y otro poco no hice nada. Antes de salir mi hermano me sacó fotos con el uniforme que postearé una vez en casa, pues quería reirme de lo ridículo del uniforme y del colegio. Antes de salir leí la más preciosa carta que tengo de Natasha, aquella que pasé a tinta roja, y jugué con mi hermano a ser parte de mis sueños. Pero más que hablar de reyes o dominaciones nos concentramos en lo ridículo que era todo aquello, y terminamos por pensar en que en realidad lo falso, lo irreal, era el colegio, ese lugar de uniformes, de números y desolación.
Dibujé un pentagrama invertido en un aula por tradición, y lo borré. El otro que iba a rendir conmigo me dijo que rindamos juntos así “nos iba mejor”... ja, se dio cuenta que yo sabía y él no :P. Igual todo bien, lo hubiera ayudado, pero me tomaron escrito porque de mí, por ser libre, tiene que quedar un documento, en cambio a él solo oral, y nadie le pudo evitar reprobar. Y en verdad ese lugar es ridículo. ¿Qué hacía Niégal allí, en medio de gente que no lo entiende, dando un examen vestido de payaso, con compañeros que no saben que puede tomar su vara, o imaginarla, y incendiar todo aquello?
Niégal fue llevando su mundo consigo, su vara oculta en sus sueños, asombrado al mirar al espejo, pero tratando muy bien a los que parecían desafiar, cuando en realidad había, y no hacía demasiado, destruido criaturas perversas que son tan distintas de esa realidad de aulas grises que parece que fuera realmente otra.
Las profesoras me trataron muy bien, y al parecer se pusieron de acuerdo todas en que me quieren mucho. Se hablan bien de mi unas a otras, y ayuda en eso mi desgracia y mi sonrisa. A veces me siento acomodado, o comprador, pero no, yo no hice ninguna de las dos cosas, no tengo nada que echarme en cara. Es difícil sentirse correcto cuando las cosas le salen demasiado bien a uno porque la gente le tiene cariño; me siento por momentos inmerecedor. A la larga, ya no era Niégal a pie de batalla, pero porque no había batalla: nos reíamos incluso, porque yo estaba muuy distendido. El colmo fue cuando me preguntó algo de lo que decía Sartre y le dije que me costaba pensarlo porque la verdad no estaba para nada de acuerdo, pero que lo sabía :P . Y perdón, suena poco modesto, pero no puedo evitarlo, porque es verdad: si tanto les gusta que sé, es precisamente porque no estudio de memoria sino que me gusta aprender lo que dan a estudiar, y aprendo lo que entiendo, y me olvido de las cosas que me parecen idiotas :$ ^^.
Aprobé ambas, 8 y 7 me saqué. Me quedan seis. Mi mundo se construye palmo por palmo de una manera increíble, sin barreras, o con pocas, con pocos diques que siguen cayendo uno tras otro. Decidí seguir mi vocación de “hacedor de sueños”, de demostrar que los sueños pueden y son reales, que son maravillas con sentido, que se los puede vivir, decidí hacerlo, vivirlo, de todas las maneras que se me ocurra. Contar historias es una manera, hacer arte, sentir esos sueños, alentarlos... Bueno, estoy empezando a desvariar. Me despido.
Hoy es un día lluvioso y me desperté muy temprano, aquí en lo de mis abuelos. Está muy bello realmente. Lluvia sin cesar desde el amanecer, cubriendo todo, fuerte y fría.
Ayer aprobé las materias que tenía que rendir, que eran dos: Psicología de la Comunicación y Antropología Filosófica. No dormí la noche anterior, sino que estudié un poco y otro poco no hice nada. Antes de salir mi hermano me sacó fotos con el uniforme que postearé una vez en casa, pues quería reirme de lo ridículo del uniforme y del colegio. Antes de salir leí la más preciosa carta que tengo de Natasha, aquella que pasé a tinta roja, y jugué con mi hermano a ser parte de mis sueños. Pero más que hablar de reyes o dominaciones nos concentramos en lo ridículo que era todo aquello, y terminamos por pensar en que en realidad lo falso, lo irreal, era el colegio, ese lugar de uniformes, de números y desolación.
Dibujé un pentagrama invertido en un aula por tradición, y lo borré. El otro que iba a rendir conmigo me dijo que rindamos juntos así “nos iba mejor”... ja, se dio cuenta que yo sabía y él no :P. Igual todo bien, lo hubiera ayudado, pero me tomaron escrito porque de mí, por ser libre, tiene que quedar un documento, en cambio a él solo oral, y nadie le pudo evitar reprobar. Y en verdad ese lugar es ridículo. ¿Qué hacía Niégal allí, en medio de gente que no lo entiende, dando un examen vestido de payaso, con compañeros que no saben que puede tomar su vara, o imaginarla, y incendiar todo aquello?
Niégal fue llevando su mundo consigo, su vara oculta en sus sueños, asombrado al mirar al espejo, pero tratando muy bien a los que parecían desafiar, cuando en realidad había, y no hacía demasiado, destruido criaturas perversas que son tan distintas de esa realidad de aulas grises que parece que fuera realmente otra.
Las profesoras me trataron muy bien, y al parecer se pusieron de acuerdo todas en que me quieren mucho. Se hablan bien de mi unas a otras, y ayuda en eso mi desgracia y mi sonrisa. A veces me siento acomodado, o comprador, pero no, yo no hice ninguna de las dos cosas, no tengo nada que echarme en cara. Es difícil sentirse correcto cuando las cosas le salen demasiado bien a uno porque la gente le tiene cariño; me siento por momentos inmerecedor. A la larga, ya no era Niégal a pie de batalla, pero porque no había batalla: nos reíamos incluso, porque yo estaba muuy distendido. El colmo fue cuando me preguntó algo de lo que decía Sartre y le dije que me costaba pensarlo porque la verdad no estaba para nada de acuerdo, pero que lo sabía :P . Y perdón, suena poco modesto, pero no puedo evitarlo, porque es verdad: si tanto les gusta que sé, es precisamente porque no estudio de memoria sino que me gusta aprender lo que dan a estudiar, y aprendo lo que entiendo, y me olvido de las cosas que me parecen idiotas :$ ^^.
Aprobé ambas, 8 y 7 me saqué. Me quedan seis. Mi mundo se construye palmo por palmo de una manera increíble, sin barreras, o con pocas, con pocos diques que siguen cayendo uno tras otro. Decidí seguir mi vocación de “hacedor de sueños”, de demostrar que los sueños pueden y son reales, que son maravillas con sentido, que se los puede vivir, decidí hacerlo, vivirlo, de todas las maneras que se me ocurra. Contar historias es una manera, hacer arte, sentir esos sueños, alentarlos... Bueno, estoy empezando a desvariar. Me despido.
3 comentarios:
Bueno, ya leí el relato...y es asombroso el parecido de ciertos pasajes con ciertos recuerdos :P^^...Me gustó y gracias por la dedicación:)
''¿Qué hacía Niégal allí, en medio de gente que no lo entiende, dando un examen vestido de payaso, con compañeros que no saben que puede tomar su vara, o imaginarla, y incendiar todo aquello?'' Mmmm...esos pensamientos piromaniácos me resultan conocidos ^^...Como sea, sí, es muy ridículo todo aquello del uniforme y el colegio, un mundo demasiado reprimido y hasta estúpido...Pero realmente me alegro y me fascina que sigas el camino de tus sueños y del mundo del cual si querés formar parte. Eso, por más que miles de barreras se interpongan, si deseas lo contrario, casi todo es posible, sólo que luchar e intentar.
La próxima, al menos cuando ya hayas sacado todas las materias...no borres el pentagrama invertido^^:P!!!
Ich liebe dich.
"Bueno, ya leí el relato...y es asombroso el parecido de ciertos pasajes con ciertos recuerdos"
Bueno, quería aclarar que si bien es verdad que están inspirados en eso, la inspiración no fue conciente... de hecho siempre construyo mis relatos con imágenes que tengo vívidas por algún motivo u otro. Casi podría asegurar, por ejemplo, que mi descripción del bosque tiene elementos de todas mis vivencias en bosques.
Ya que estoy pido disculpas porque recién al releerlo me dí cuenta de los espantosos errores de redacción que tiene, ahora pienso corregirlos.
Ich liebe dich auch, schönes Fürstin...
Es que todos aquellos que viven en un sólo mundo no saben de qué somos capaces quienes andamos libremente por varios... No saben que podemos hacer desaparecer todo con un pensamiento, y no los culpo, es que en verdad interpretamos nuestros papeles en este mundo bastante bien, tan convincentemente que a veces hasta yo mismo me lo creo.
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