¿Despareja?
Bueno, ya salí de Midgar, pero tengo un problema: tengo que ordenar mis ideas en la cabeza.
Me acabo de dar cuenta de que Mariana no me va a dar lugar para una amistad profunda: primero, ese lugar lo ocupan sus sagradas amigas. Segundo, tiene novio, y no puede tener novio y amigo.
July si, July es más abierta... o tal vez, está más sola. Quien sabe. Parece que esto de quedarse sin amigos es como quedarse sin novia: si uno se retrasa, todas las buenas ya fueron reclamadas.
¿Para que mierda quiero gente que no me quiera? Es una buena pregunta. ¿Para qué mierda gastar afecto en ganar el de quien por algún motivo no quiere dármelo en la misma medida? ¿Que, por encima de todo, considera mi afecto una ?¡carga!? Vean hasta que punto es delirante. Es como si yo me hubiera ofendido con Ya-Saben-Quien por interesarse en mi; al contrario, quiero aprender a devolverle lo mismo, si puedo, y si no puedo, ver bien porqué.
Bueno, ya me planteé este dilema en tercer año, y el resultado fue: mucho sufrimiento. Nunca conseguí aceptar ser rechazado por quienes quería que me aceptaran, y a quienes recurrí, nunca me quisieron tampoco. En cambio, me forcé a aprender lo que me faltaba para que me quisiran, y tuve un pequeño éxito después de dos años de esfuerzo... y medio año más tarde, vuelvo a lo mismo.
¿Vale la pena que siga intentando?
Sí.
Pero me gustaría que dejara de haber errores tan gordos en el mundo.
Me acabo de dar cuenta de que Mariana no me va a dar lugar para una amistad profunda: primero, ese lugar lo ocupan sus sagradas amigas. Segundo, tiene novio, y no puede tener novio y amigo.
July si, July es más abierta... o tal vez, está más sola. Quien sabe. Parece que esto de quedarse sin amigos es como quedarse sin novia: si uno se retrasa, todas las buenas ya fueron reclamadas.
¿Para que mierda quiero gente que no me quiera? Es una buena pregunta. ¿Para qué mierda gastar afecto en ganar el de quien por algún motivo no quiere dármelo en la misma medida? ¿Que, por encima de todo, considera mi afecto una ?¡carga!? Vean hasta que punto es delirante. Es como si yo me hubiera ofendido con Ya-Saben-Quien por interesarse en mi; al contrario, quiero aprender a devolverle lo mismo, si puedo, y si no puedo, ver bien porqué.
Bueno, ya me planteé este dilema en tercer año, y el resultado fue: mucho sufrimiento. Nunca conseguí aceptar ser rechazado por quienes quería que me aceptaran, y a quienes recurrí, nunca me quisieron tampoco. En cambio, me forcé a aprender lo que me faltaba para que me quisiran, y tuve un pequeño éxito después de dos años de esfuerzo... y medio año más tarde, vuelvo a lo mismo.
¿Vale la pena que siga intentando?
Sí.
Pero me gustaría que dejara de haber errores tan gordos en el mundo.
2 comentarios:
¿Sabés dónde radica el problema? En que uno NO tiene que esforzarse NI aprender a qué lo quiera, o dónde estará el error, etc. Uno tiene que ser querido, lisa, llana y naturalmente. Los que "no nos quieren" (o no nos quieren como qusiéramos, o en la misma medida) no cambiarán porque nosotros lo hagamos, o por más esfuerzos que invirtamos en ello. Al menos, esta es MI óptica. Es complejo de aceptar para mí, pero cada día caigo más y más en la cuenta de la verdad que encierra. Además, tiene sentido lógico: el amor es algo que no puede forzarse, ni doblegarse, ni manipularse, a diferencia de la razón (el primero es yin, el segundo, Yang), por lo tanto, es ridículo intentar encapsularlo, y jugar a ser científicos con él. La empatía también entra en esta clasifiación. Son energías irracionales, Yin, por lo tanto, "indomables".
Mirá:
diría que estoy totalmente de acuerdo, pero el tema es que no estoy hablando del amor. Para mi el amor siempre está de base, mucho más cuando hay empatía. El amor en sentido amplio, lo entendés, y no sólo en sentido amplio, sino que el grado se elige, cada día. Hay personas con las que se es incompatible, básicamente porque no se comparte nada, y sin nada que compartir tampoco hay nada sobre lo que sustentar convivencia y amistad. Pero cuando hay sobre que hacerlo, hacerlo o no es una decisión. Punto.
Estoy hablando del egoísmo, la pereza y la amistad. En definitiva, de la comodidad y de la amistad. Mariana creía que rajar de mi era comodisimo, en tercer año no me habló, me huyó cuando quise saludarla por el cumpleaños... y ves el resultado. ¿Cómodo? Es mucho peor lo que sucede ahora, mucho peor lo que tuvo que enfrentar, y los recuerdos malos en su mente. La comodidad es una trampa del miedo a enfrentar las cosas, pero tarde o temprano todas las cosas llegan y hay que enfrentarlas en una versión que viene con punitorios.
Y ahora me esquiva de vuelta porque le traje a la memoria viejos recuerdos (y porque está de mal humor por X motivo) ¿cree que no me doy cuenta que me esquiva? ¿cree que vamos a estar mejor por eso? Yo entiendo que necesite procesar todo: pero esto no es procesar. En el caso de Mariana, es que la conozco, de hecho ya lo hizo: quiere huir. Y ¿no es estúpido? ¿Por qué habrían de cambiar las cosas? ¿Ya no me quiere más? ¿O sus miedos mataron su amistad?
Yo voy un paso más en la teoría del amor general (y porque lo he comprobado): todos podemos amar a todo el mundo en la medida en que estemos dispuestos a hacerlo. Y por eso, cuando no hay trabas, el profundizar ese amor y convertirlo en amistad y momentos compartidos es una elección.
Si en definitiva, yo puedo y de hecho cambié al observar que alguien me apreciaba: ¿por qué no los demás? Mucho más cuando a cambiaron y el cambio fue para peor, es decir, se alejaron: como mínimo espero poder recuperar lo que había.
Siendo en este tema el interesado, hablo para el caso de Mariana, porque no me corresponde a mi hablar de vos, por más que me sale sólo entiendo que no me corresponde. Voy a tratar de no tocar más el tema, en definitiva, es como vos decís de que no se fuerza, el tema es que yo no pretendo forzar a nada a nadie... no pretendo forzar a que me ame. Lo que pasa es que yo pienso que la potencia de amar está: y ya comprobé que es verdad(insisto, estoy hablando de amor en sentido general). Lo que pretendo es que, como las cosas cambian, haya aperura al cambio.
Dejá, tengo ganas de llorar. No es la primera vez que me pasa, la verdad, de la primera aprendí mucho, pero me quedó un saldo bastante duro por el que aún no estoy contento. Pero también aprendí otra cosa: no hay que creerles a los demás todo lo que dicen de lo que piensan. Justamente por esto. La actitud de Mariana es extraordinariamente infantil... y de hecho, con el tiempo, la superó. En su momento, me dijo muchas idioteces. Claro, ahora tiene novio, para mi ya es tarde, pero bueno, sé que es mi amiga, y a menos que huya de mi (y uno huye porque teme) eso no va a cambiar.
Y sí, uno no puedo aprender a que se lo quiera, pero uno puede aprender a ser lo mejor posible para que los demás tengan menos problemas para querernos. Sino, Petu, me suicido aquí y ahora, porque en cambiar eso radica toda mi esperanza dado que NADIE ME QUIZO. Y si no puedo esperar que se me quiera cuando cambie (que es lo único que puedo cambiar, a mi mismo) ¿qué puedo esperar? No va a caer del cielo. No cayó en 18 años y es por Algo: vos misma sabés mejor que yo porqué.
Es perfectamente cierto que la empatía entra en esa clasificación de irracional, pero tenemos un concepto distinto de empatía: para mi la empatía es un lazo natural e invariable que se siente y no cambia, y mutuo. Justamente al ser mutuo, esta claro que ninguno de los dos se equivoca al elegir al otro. Y no me parece soberbia esperar que sea mutuo: me parece natural. Al menos, yo no pretendo merecerlo ni pretender ser algo que no soy: sólo pretendo lo que veo que hay y que como ser humano me parece coherente tener. Si todos pueden ¿por qué yo no?
Cualquier camino de conformismo me lleva a ser Gabi: eso hacía antes, y ser eso era clarísimo mi marca y mi destino. Eso hizo mi viejo. Eso hicieron ¡tantos otros! parecidos a mi: y fracasaron. Ese es el camino que no voy a tomar.
Las cosas van a cambiar, y si eso implica decir cosas que no son bienvenidas, bueno: no me voy a detener por miedo. Tal vez después entienda que estoy equivocado: no lo creo, porque lo que yo pensaba bien en tercer año lo comprobé dos años más tarde. Pero lo asumo posible al error. Aún así, no me voy a detener: si es un error, lo podre ver claro en la realidad, porque afortunadamente no estoy loco. Si no es un error, nada me va a parar porque Quiero ser feliz. Y quiero ser feliz como me parece que es ser feliz: no fotografiando los bosques porque no tengo más remedio y la gente no me da bola.
Besos
PD: Para los hechos prácticos y hacia vos, ese discurso final podría significar "vas a tener que reforzarte porque no me pienso rendir fácil"^^.
Publicar un comentario