Libros y lavados
Hoy lavé dos remeras y por segunda vez en mi vida un pantalón. Usé el secarropas para secarlos ¡Todavía es posible que me vuelva un hombre útil! Parece ser que desvelé el misterio de los olores asociados a la ropa, es decir, ya se cuales son los procesos que los am@s de casa repiten todo a lo largo y a lo ancho del mundo cuando la gente se empiece a alejar del que las usa.
Por otro lado, descubrí leyendo mangas que leer historietas es tan aburrido como leer libros, pero la ventaja es que generalmente son algo más light (especialmente estas de Slayers) y que si uno se aburre por completo, siempre puede quedarse mirando algún lindo dibujo de Lina o algo por el estilo.
Ah, también descubrí que leo porque estoy aburrido, y que los libros son densas extensiones de letras con la que la gente intenta aburrirse una a otra, sólo justificados por la absoluta carencia de realidad en sus vidas. Cuando más leo es cuando menos vivo, y cuando más me aburro.
Completamente carentes de interés, sentido y propósito, no atraen a mi vista más que en la desesperación del ocio absoluto, y los persigo cuando todo lo que el animé, el emocionante chat o la experiencia tridimensional de los juegos por computadora saturan la dosis o bien me son quitados por agentes externos.
Como realmente es muy aburrido escribir exponiendo causas y consecuencias, y muy deprimente poner una conclusión triunfante sobre la otra, me voy a dormir. Además, después de todo, los estoy aburriendo a ustedes, así que mejor me dedico a sonreir, comer, bañarme calentito y otras voluptuosidades menos publicables. Están invitados (tengo que pagarles como disculpa de aburrimiento).
¡Ah! Dormir es muy interesante, sobre todo si oriento previamente mis sueños a cosas bonitas o a fantasía auténtica (para esto sí bien suelo tener que recurrir a los libros, prefiero entrar gracias a un estado de pseudoconciencia y éxtasis previo).
La mejor forma de emplear el pateticismo, definitivamente, es divertir a la gente. Además, que lo consideren a uno idiota tiene un montón de ventajas, y pienso aprovecharme de ellas ¡Sayounara!
PD: ¿Quedó bien en claro quien es mi héroe o tengo que poner el dibujito =P?
Por otro lado, descubrí leyendo mangas que leer historietas es tan aburrido como leer libros, pero la ventaja es que generalmente son algo más light (especialmente estas de Slayers) y que si uno se aburre por completo, siempre puede quedarse mirando algún lindo dibujo de Lina o algo por el estilo.
Ah, también descubrí que leo porque estoy aburrido, y que los libros son densas extensiones de letras con la que la gente intenta aburrirse una a otra, sólo justificados por la absoluta carencia de realidad en sus vidas. Cuando más leo es cuando menos vivo, y cuando más me aburro.
Completamente carentes de interés, sentido y propósito, no atraen a mi vista más que en la desesperación del ocio absoluto, y los persigo cuando todo lo que el animé, el emocionante chat o la experiencia tridimensional de los juegos por computadora saturan la dosis o bien me son quitados por agentes externos.
Como realmente es muy aburrido escribir exponiendo causas y consecuencias, y muy deprimente poner una conclusión triunfante sobre la otra, me voy a dormir. Además, después de todo, los estoy aburriendo a ustedes, así que mejor me dedico a sonreir, comer, bañarme calentito y otras voluptuosidades menos publicables. Están invitados (tengo que pagarles como disculpa de aburrimiento).
¡Ah! Dormir es muy interesante, sobre todo si oriento previamente mis sueños a cosas bonitas o a fantasía auténtica (para esto sí bien suelo tener que recurrir a los libros, prefiero entrar gracias a un estado de pseudoconciencia y éxtasis previo).
La mejor forma de emplear el pateticismo, definitivamente, es divertir a la gente. Además, que lo consideren a uno idiota tiene un montón de ventajas, y pienso aprovecharme de ellas ¡Sayounara!
PD: ¿Quedó bien en claro quien es mi héroe o tengo que poner el dibujito =P?
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