The Hedgegog Dilemma
Tenía muchas cosas para decir ahora, y descubrí que estan todas notablemente relacionadas.
Empecemos por el hecho de que amo mi casita. Amo conocer todo lo que hay acá, tener mi té, mi PC con todos mis CDs, mis dibujos, mis libros... mi cama, mis vasos, todo, lo conozco, lo toco desde hace años, y tiene mi impronta.
Lo segundo que iba a decir es algo realmente patético, así que preparense:
Test del grado de amistad
1) Si no tuvieras con quien ir a algún lado y supieras que me gustaría ir con vos ¿Me propondrías ir?
2) Si te sintieras solo ¿Me llamarías?
3) Si hiciera mucho tiempo que no nos vemos y yo me olvido de llamarte ¿Lo harías vos?
4) Si me fuera a vivir lejos ¿Cuanto vacío dejaría en tu vida (aunque me temo que poner esto en un weblog es descolocado, más bien contemos con que no es lejos sino a la Quiaca, donde no hay ni luz eléctrica)?
5) Si estuvieras buscando consuelo ¿Lo buscarías en mi?
6) Si tuvieras algo hermoso que contar y nadie a mano con quien compartirlo ¿Estaría yo en tu mente?
Nadie en el mundo contestaría sí a estas 6 preguntas si a mi se refirieran. Saber eso es, como han de suponer, bastante trágico. No pretendo que salten a consolarme: es evidente que el error es mío. Pero también me restan esperanzas.
Me pueden decir perseguido: eso, me temo, no es verdad. Hay muchas cosas en las que estoy exagerando, pero yo se a ciencia cierta que nadie puede responder que sí a esas seis preguntas... ¡Que digo! Nadie puede responder que sí ni tan sólo a tres.
Eso es lo que llaman no tener amigos.
Como en todas las cadenas de consecuencias, viene el planteo hacia una posible solución: ante todo, el planteo de que hacer con mis sentimientos al respecto.
Opción Shinji: Nadie me quiere. Sólo puedo amar mi cajita de té. Ella no me traiciona.
Busco mi valor en la percepción de los demás. Por eso hago todo lo que hago. Por eso piloteo Eva. Pero a pesar de eso no me aman ¿Por qué?
Opción Kaworu: Amo a todo el mundo. Nadie de todos ellos me aman tanto como yo a ellos: pero porque tienen miedo. Tienen miedo del contacto sincero, cercano. Como sienten dolor, viven el dolor, y lo manifiestan en sus faltas de amor.
Estoy solo, pero me puedo olvidar de eso.
Elijo la faceta Kaworu. No puedo evitar ser Shinji de vez en cuando, pero la Kaworu es más tentadora, y, francamente, más útil a la autoestima y la felicidad.
Somos puercoespines que no logran redondear las agujas. Redondearé las mías aunque me tome toda la vida: en realidad, eso es lo único por lo que vale la pena vivir. Me equivoco: vivir vale la pena por si mismo. Eso es lo único que puede mantener la vida.
Hagan la prueba de hacer mis preguntas mentalmente pensando que responderían. Si descubren como yo que nadie contestaría "Sí", sólo les puedo decir "Suicidémosnos juntos" Besitos.
PD: El único que era teóricamente pensable que respondiera "sí" me llamó la semana pasada para decirme que no nos veríamos más en tanto yo no renunciara a hablar con su hermana.
Y si no me creen que nadie respondería "sí", les hago la listita de toda la gente posible, y van a ver que no.
Ah, bueno, acabo de darme cuenta de que hay alguien que sí tal vez respondería: mi hermano. Pero un hermano es un hermano, hermano y amigo son cosas distintas.
Empecemos por el hecho de que amo mi casita. Amo conocer todo lo que hay acá, tener mi té, mi PC con todos mis CDs, mis dibujos, mis libros... mi cama, mis vasos, todo, lo conozco, lo toco desde hace años, y tiene mi impronta.
Lo segundo que iba a decir es algo realmente patético, así que preparense:
Test del grado de amistad
1) Si no tuvieras con quien ir a algún lado y supieras que me gustaría ir con vos ¿Me propondrías ir?
2) Si te sintieras solo ¿Me llamarías?
3) Si hiciera mucho tiempo que no nos vemos y yo me olvido de llamarte ¿Lo harías vos?
4) Si me fuera a vivir lejos ¿Cuanto vacío dejaría en tu vida (aunque me temo que poner esto en un weblog es descolocado, más bien contemos con que no es lejos sino a la Quiaca, donde no hay ni luz eléctrica)?
5) Si estuvieras buscando consuelo ¿Lo buscarías en mi?
6) Si tuvieras algo hermoso que contar y nadie a mano con quien compartirlo ¿Estaría yo en tu mente?
Nadie en el mundo contestaría sí a estas 6 preguntas si a mi se refirieran. Saber eso es, como han de suponer, bastante trágico. No pretendo que salten a consolarme: es evidente que el error es mío. Pero también me restan esperanzas.
Me pueden decir perseguido: eso, me temo, no es verdad. Hay muchas cosas en las que estoy exagerando, pero yo se a ciencia cierta que nadie puede responder que sí a esas seis preguntas... ¡Que digo! Nadie puede responder que sí ni tan sólo a tres.
Eso es lo que llaman no tener amigos.
Como en todas las cadenas de consecuencias, viene el planteo hacia una posible solución: ante todo, el planteo de que hacer con mis sentimientos al respecto.
Opción Shinji: Nadie me quiere. Sólo puedo amar mi cajita de té. Ella no me traiciona.
Busco mi valor en la percepción de los demás. Por eso hago todo lo que hago. Por eso piloteo Eva. Pero a pesar de eso no me aman ¿Por qué?
Opción Kaworu: Amo a todo el mundo. Nadie de todos ellos me aman tanto como yo a ellos: pero porque tienen miedo. Tienen miedo del contacto sincero, cercano. Como sienten dolor, viven el dolor, y lo manifiestan en sus faltas de amor.
Estoy solo, pero me puedo olvidar de eso.
Elijo la faceta Kaworu. No puedo evitar ser Shinji de vez en cuando, pero la Kaworu es más tentadora, y, francamente, más útil a la autoestima y la felicidad.
Somos puercoespines que no logran redondear las agujas. Redondearé las mías aunque me tome toda la vida: en realidad, eso es lo único por lo que vale la pena vivir. Me equivoco: vivir vale la pena por si mismo. Eso es lo único que puede mantener la vida.
Hagan la prueba de hacer mis preguntas mentalmente pensando que responderían. Si descubren como yo que nadie contestaría "Sí", sólo les puedo decir "Suicidémosnos juntos" Besitos.
PD: El único que era teóricamente pensable que respondiera "sí" me llamó la semana pasada para decirme que no nos veríamos más en tanto yo no renunciara a hablar con su hermana.
Y si no me creen que nadie respondería "sí", les hago la listita de toda la gente posible, y van a ver que no.
Ah, bueno, acabo de darme cuenta de que hay alguien que sí tal vez respondería: mi hermano. Pero un hermano es un hermano, hermano y amigo son cosas distintas.
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