Ex vulneribus mei, ater cruor manat.
¡Baja, sangre coagulada! Deslízate abriendo las venas.
Sangre sólida y negra intenta fluir de mí. Se pudrió antes de tocar el aire. Se descompuso en mi cuerpo.
El alma podrida y dolorida corrompió mi esencia. Su herida no cierra, y se ha llenado de gusanos que me aconsejan mantenerla abierta sólo para no percartarme por un instante de su existencia. Gusanos que segregan drogas contra el dolor. Vermis alucinógenos.
Y odio mi herida, la odio tanto que ese odio me impulsa, me da energía negra, fuerza destructiva; todo lo que toco salta en pedazos. Leo y las palabras se deforman para ser más dañinas que las pesadillas.
Sólo la medicina que busco pude curarme esa herida y quemar los gusanos. Lo sé, la conozco: la busco desde que sé que existo, y he encontrado pedazos de ella, pistas, y a veces, tragos completos.
Tengo luz donde había podredumbre, pero la herida mayor se resiste, y me da odio. Mi panacea me es esquiva. Me es esquiva porque ve mi herida. Y esa injusticia aumenta la fuerza de los gusanos.
- ¡Paciencia!
- ¿A quién le pides paciencia? ¿Al mi odiante, al mi rencoroso?
- No, no, sólo el Niégal que sabe de la panacea, que la ama, que la espera, puede recibirla. Todas tus acciones, engendro perverso y dañino, sirven para retrasarlo, sólo para destruir. Tu poder es el de la magia negra. Por enorme que sea, sólo sirve para arrasar. Debes guardártelo. ¡Obedece!
¡Paciencia! Si, contra todos los vientos y todas sus voces. Todo puede ser. Todos los viajes, capa y poder. Confío en mi verdad que no me ha traicionado. No me equivoqué la última vez. Y si estoy repitiendo la historia, tal vez sean otros tres años. Tal vez sean 5. Incluso 10. Ya sabemos de que se trata. Es otro paso más. La herida más importante. No importa demasiado cuanto tarde. Pero no se engañen, no se acuesten a pensar que nada cambia, que nada se altera. Cada día está más cerca la meta, aunque el ciclo negativo lo disimule. La rueda gira en espiral. Tarde o temprano cruzará la línea crítica.
Ater Cruor Manabat
PD: No me atrevo a acercarme a seres puros como Mariana y July. Deberían acompañarme algunas criaturas de oscuridad. Alterar su pureza con mi ficción de luz es desvastante. Confían en mí, pero soy un ser negro.
Ni siquiera debería festejar el día de la primavera. Pero Gourry está siempre pronto para sacar al sol su cabello rubio y su cabeza tonta debajo de él, con su encanto siempre puro, dividiendo las fuerzas enemigas con la espada de luz. Supongo que lo pasaré en el aire libre, entre plantas y doncellas risueñas, lejos de Lina y de toda la magia negra. Las ninfas que nada saben de mi verdad. Para quienes soy el mejor de los amigos, mientras juego un juego perverso y planeo males mayores.
Kaworu está lejos... se siente su falta.
Sangre sólida y negra intenta fluir de mí. Se pudrió antes de tocar el aire. Se descompuso en mi cuerpo.
El alma podrida y dolorida corrompió mi esencia. Su herida no cierra, y se ha llenado de gusanos que me aconsejan mantenerla abierta sólo para no percartarme por un instante de su existencia. Gusanos que segregan drogas contra el dolor. Vermis alucinógenos.
Y odio mi herida, la odio tanto que ese odio me impulsa, me da energía negra, fuerza destructiva; todo lo que toco salta en pedazos. Leo y las palabras se deforman para ser más dañinas que las pesadillas.
Sólo la medicina que busco pude curarme esa herida y quemar los gusanos. Lo sé, la conozco: la busco desde que sé que existo, y he encontrado pedazos de ella, pistas, y a veces, tragos completos.
Tengo luz donde había podredumbre, pero la herida mayor se resiste, y me da odio. Mi panacea me es esquiva. Me es esquiva porque ve mi herida. Y esa injusticia aumenta la fuerza de los gusanos.
- ¡Paciencia!
- ¿A quién le pides paciencia? ¿Al mi odiante, al mi rencoroso?
- No, no, sólo el Niégal que sabe de la panacea, que la ama, que la espera, puede recibirla. Todas tus acciones, engendro perverso y dañino, sirven para retrasarlo, sólo para destruir. Tu poder es el de la magia negra. Por enorme que sea, sólo sirve para arrasar. Debes guardártelo. ¡Obedece!
¡Paciencia! Si, contra todos los vientos y todas sus voces. Todo puede ser. Todos los viajes, capa y poder. Confío en mi verdad que no me ha traicionado. No me equivoqué la última vez. Y si estoy repitiendo la historia, tal vez sean otros tres años. Tal vez sean 5. Incluso 10. Ya sabemos de que se trata. Es otro paso más. La herida más importante. No importa demasiado cuanto tarde. Pero no se engañen, no se acuesten a pensar que nada cambia, que nada se altera. Cada día está más cerca la meta, aunque el ciclo negativo lo disimule. La rueda gira en espiral. Tarde o temprano cruzará la línea crítica.
Ater Cruor Manabat
PD: No me atrevo a acercarme a seres puros como Mariana y July. Deberían acompañarme algunas criaturas de oscuridad. Alterar su pureza con mi ficción de luz es desvastante. Confían en mí, pero soy un ser negro.
Ni siquiera debería festejar el día de la primavera. Pero Gourry está siempre pronto para sacar al sol su cabello rubio y su cabeza tonta debajo de él, con su encanto siempre puro, dividiendo las fuerzas enemigas con la espada de luz. Supongo que lo pasaré en el aire libre, entre plantas y doncellas risueñas, lejos de Lina y de toda la magia negra. Las ninfas que nada saben de mi verdad. Para quienes soy el mejor de los amigos, mientras juego un juego perverso y planeo males mayores.
Kaworu está lejos... se siente su falta.