domingo, septiembre 18, 2005

Misales de oro

Día fresco, seco y de sol brillante. A la mañana de un día así, pensé en salir de mi casa, aprovechando que, dejando de lado el estudio que tengo que empezar ("¡No en fin de semana!"), no tenía obligaciones.
Recorrí pues la lista de gente que querría y podría venir conmigo a caminar al sol hasta un parque, y rápidamente llegué a que sólo quedaban mi primo Gonzalo, Mariana y July.
Llamé a Gonzalo: ocupado (pero nos vamos a ver hoy). Mariana se conectó: no estaba segura de poder, así que en todo caso yo le tocaría el timbre más tarde. Llamé a July: tenía que estudiar pero iba a pasar por casa más tarde y después ir a misa en el colegio.
Bueno, el día de sol lo aproveché caminando con mi madre hasta el dichoso parque, pero a fuerza de esperarla se hizo un poco tarde.
Volvimos y me dispuse a esperar a July, arreglando un poco la cocina.

Tardó un rato, cosa que no tiene nada de extraño teniendo en cuenta que nunca llegan - de ella y su amiga hablo - antes de 15 minutos tarde a ningún lado. Es más, July suele llegar al menos 10 minutos tarde previendo lo que va a tardar Mariana - hasta enterarme de esto, yo creía que esa excusa sólo ocurría en los chistes. Finalmente bajé porque faltaban 10 minutos para que empezara la misa y no tenía sentido subir. Cuando llegó caminamos esos minutos y fuimos a la misa.

Al entrar había un inesperado número de señoras mayores. Generalmente, al ser en la capilla del colegio, hay familias piadosas del colegio y están los chicos de Remar (apócope de "Rezar a María"), el grupo pseudomisionero estudiantil que tiene el colegio. Esta vez no estaban, sino que había un montón de viejas agrupadas en los bancos de adelante. Nos sentamos atrás (no pude evitar la sensación de ser el novio y la novia cristianuccis que van juntos al oficio ^^) y empezó la ceremonia.
July no es muy entusiasta participante de los ritos, pero sí devota. Mi visión sobre aquél asunto había cambiado taaaanto desde la última vez que fui a misa (aproximadamente dos meses atrás) que me asusté. Sentí como describió Hesse tantas veces, que allí estaba la luz que había mantenido la pureza de mi familia, de las cosas, pero que yo era un ser de oscuridad, extranjero casi blasfemo a aquella luz. La sensación de acompañar a July en eso lo aumentó, porque era casi una especie de farsa: si bien yo nunca apostaté, así que nada de esto debería ser así. Pero me atreví a cuestionar lo incuestionable, y diera la impresión de que eso quita el derecho a pisar lo sacro.
La homilía fue particularmente larga, signo de poca habilidad del sacerdote. Ahí nos enteramos que eran los cincuenta años de una promoción, de esa promoción de señoras mayores que estaban allí en tal abundancia. Mirarlas e imaginarme cuando nosotros estemos allí aumentó mi vértigo. Le comenté a July, que dijo básicamente: "Vamos a estar vos y yo solos (refiriendose a que somos los únicos que permanecieron católicos en el curso)" "Dentro de cincuenta años que sabés si vamos a estar vivos.".
La consagración es siempre igual de maravillosa. Pienso que la Eucaristía, por encima de todos los otros ritos y creencias, me mantiene firme. Lástima que como la gente ya no logra encontrarle poder a nada que no sea audiovisual, cantan durante la consagración :( .

Salimos y July dijo algo de mi casa, que no entendí, pero le pregunté si quería subir y más bien estaba preguntandome si me acompañaba ella a la puerta de mi casa, pero en un tono de tal vacilación que dejaba claro que la idea era que yo la acompañara a la suya ¿no? Después de todo es lo que tenía pensado hacer.
Nos quedamos un largo rato en la puerta de su casa (que queda a aproximadamente 50 metros de la de Sofía, en Zapiola después del colegio) charlando, y por primera vez introdujo, supongo que a raíz de que habíamos ido a misa, el tema de la religión.
Me sentí más extranjero que nunca, porque se suponía que estábamos del mismo lado, y yo no estaba ya tan completamente del mismo lado que ella. Pero fue lindo hablar de todo eso, y también de otros prejuicios de nosotros los burgueses postmodernos.

PD: Wiii, tengo mermelada de naranja!!