sábado, octubre 08, 2005

Notas de un día de observación campestre.

  • Los vegetales son mucho más interesantes y hermosos a contraluz. Los animales (incluídos los bípedos) con luz de lleno.

  • Un buzo atado en la cadera resalta el movimiento y tamaño de los glúteos. Voy a evitar esta práctica de ahora en adelante.

  • Todos los pliegues y ramificaciones son impuros. No se separa una hoja de otra, una rama del tronco, un pétalo del estambre ni un miembro del otro sin que en el medio surjan suciedades, malos olores y podredumbres de toda clase.
    Se puede filosóficamente entender que el separar implica, así como cierta virtud creadora (mitosis), una corrupción. Pero sea así o no, la naturaleza ha hecho de esto una regla. En las ramas se llama "yema", como en las hojas. Se llama "tierra" o "pelusa" entre el suelo y el zócalo. "Sudor", entre brazo y tronco. Por romántico, no voy a seguir la lista.