Síntesis
El primer defecto de la moral fue separar el sexo del amor. La verdad es que tal separación no puede existir. Hacer el amor en sí es siempre amor, y el amor no existe sin deseos de unirse al ser amado en cuerpo y alma. El amor hace pródiga la imaginación y luminosas las visiones de alcoba, de océano y desnudez. Hace suave la piel y dulces los labios.
Primero vinieron quienes promulgaron amor sin sexo, matando la esencia del amor con miedos y violencias, e intentando interferir en lo más íntimo de los amantes. Luego, otros que ofrecían sexo sin amor, tan errados como los primeros, y absolutamente obnubilados por la reacción. La semilla del error es la misma: la misma separación. La misma separación que, por dios, no existe ni existió, ni existirá jamás.
¿Acaso no es bellísima la pasión y la entrega, no son bellísimos los deseos de inundar en interior de mi amada, no son bellísimas sus ansias de gemir entre mis brazos? ¿Podríamos estar llenos de locura y rebosantes de dulzura si no guardáramos dentro nuestro un amor inconmensurable? Y, ¿habrá amantes más incansables que aquellos enamorados, para los que cada brillo de los ojos o cada caricia es un tesoro celestial, y hacen derroche dandose cada vez más uno a otro mientras cada vez más sienten y reciben?
No hay diferencia. Ni siquiera hay entre qué establecer la diferencia, porque esas dos cosas que proponen como separadas, sexo y amor, son dos cosas que no existen en absoluto. No existen. Nunca existieron. No tienen realidad. Y lo que llaman sexo y lo que llaman amor son solo formas violentamente separadas de una sola cosa que es más grande y que es compleja, y como es compleja... una mente poco sutil tiende a separarla. Pero toda separación le es violenta, ya que sus partes están tejidas en una apretada y perfecta trama, y lo llamado amor aumenta en el lecho nupcial, y lo llamado pasión aumenta con el amor.
Grandes errores de la mente pequeña...
Lo mismo sucede con las palabras: el primer error de la comunicación fue separar las palabras entre sustantivo y verbo, cuando todo es dinámico y todo está en movimiento. La estaticidad es sólo una ilusión. El sustantivo quiere decir, por ejemplo decir "casa" quiere decir "la casa tiene existencia" y ese tiene quiere a su vez decir: "tuvo, tiene o tendrá, o tiene en la mente, pero de una forma u otra, lo que llamo casa tiene Realidad". Así, en inglés muchas veces el gerundio, que indica claramente algo en movimiento, se transforma en "sustantivo", como dicir el terminando es imperfecto. Y así con todo. Los sustantivos guardan en sí todos una acción, aunque sea la de tener Realidad, y deberían, por eso mismo, ser tan verbos como los verbos mismos. Todas las palabras de la oración deberían ser verbos que se conjugan en tiempo, número, y relación con las demás palabras de la oración. En realidad, no debería haber oraciones o deberían ser de una sola palabra que signifique todo, pero ante la aparente imposibilidad de hacerlo, aunque sea... deberían ser todos verbos indicando su grado de relación. Alguna vez lo serán, cuando la humanidad haya avanzado muchísimo. No creo que el Superhombre hable tan mal como lo hacemos nosotros.
Mientras tanto, voy a amar a mi bonita y hacer de mi vida el trazo de mis sueños.
Te amo Natiuska... quiero pasar mi vida en el lecho con vos. Te amo...
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